• RUBÉN PÉREZ

Investigaciones tienen que estar acordes a la política nacional que marcó AMLO


Tuxtla.- Con el objetivo de ir acorde a la política nacional que ha marcado el presidente de la República en torno la productividad del campo, en la Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias se realizan investigaciones que contribuyan con esa estrategia, destacó Eduardo Garrido Ramírez, director de Coordinación y Vinculación del INIFAP en Chiapas.

Entre los objetivos de este instituto, señaló, se destacan la generación de tecnología y conocimiento para las diversas variedades de productos del campo y en lo últimos meses se han enfocado en la investigación de las variedades del maíz criollo o nativo.

“Estas investigaciones se hacen respecto a las necesidades propias de cada región del país, incluyendo sus condiciones geográficas, hídricas y climáticas”, apuntó el investigador del INIFAP.

Antes, agregó, trabajaban mucho en la investigación del maíz blanco y después con maíz amarillo para cuestión de aceite y alimento del ganado, pero en la actualidad, subrayó, han hecho más pesquisas con maíces nativos o criollos.

Estos trabajos de investigación, dijo Garrido Ramírez, han abarcado las variedades de maíz morado, azul, rojo y otras que, por años, se dejaron de utilizar por la creciente influencia del maíz blanco híbrido y amarillo.

Se ha descubierto, dijo, que los maíces criollos o nativos tienen ventajas nutracéuticas, es decir que a la vez de tener altas propiedades de nutrición, representan una alternativa farmacéutica.

“Lamentablemente la producción de este tipo de grano se da a baja escala, por eso uno de los objetivos es identificar bien las áreas de producción, tener variedades de maíz para cada uno de estos tipos y ambientes y tener buenos rendimientos”, mencionó.

Respecto a los maíces híbridos, destacó que existe un proceso de selección de plantas para después cruzarlas con otras plantas de maíz que pudieran ser resistentes a ciertas plagas, “pero siguen siendo plantas híbridas naturales y no transgénicas”, mencionó.

Por su parte, el especialista en bioquímica Humberto Castañón González destacó que la polémica por el uso de los maíces híbridos es que las semillas que se producen de algunas variedades resultan infértiles.

Por ello, aseguró: “Es cierto que los campesinos obtienen mazorcas grandes con granos de buenas dimensiones y piensan que esas semillas pueden ser utilizados para el próximo ciclo de siembra y se dan cuanta que no porque son infértiles; por eso es que se decepcionan porque ellos históricamente acostumbran esta práctica de seleccionar los mejores granos para la próxima siembra”.

Lo lamentable es que son pocas las empresas trasnacionales las que tienen el poder en la venta de estas semillas de híbridos y muchos campesinos no tiene acceso a esas compras y la forma de continuar produciendo es seleccionando sus mejores semillas, resaltó.

#Agroindustria #Campo #Maíz #2a #Investigación

Entradas Recientes

Ver todo