Aldama y Chenalhó, cuento de nunca acabar
- Redacción
- 4 may 2021
- 2 min de lectura

El odio, orgullo y resentimiento de los pueblos indigenas en foco rojo parece que nunca van a terminar; es increíble ver cómo los representantes se sientan con las autoridades y acuerdan diálogo para logra la paz, pero sencillamente parece no tener valor alguno. La semana pasada durante un encuentro con autoridades municipales y tradicionales del municipio de Aldama, así como con representantes del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas, se les informó sobre el estatus que guarda la controversia territorial que mantienen con el sector Santa Marta del municipio de Chenalhó. El representante de la Procuraduría Agraria les dio a conocer el avance del trámite para otorgar un predio de 180 hectáreas a 115 comuneros, así como la desincorporación de 32.5 hectáreas del municipio de Chenalhó que pasarán a formar parte del territorio de Aldama. En todas las reuniones que se han celebrado, tanto con el pueblo de Chenalhó como con el pueblo de Aldama, se ha exhortado a privilegiar el diálogo para dirimir las diferencias y alcanzar la paz en la zona. Pero parece que no quieren aportar, al menos los representantes dicen que si, pero después vuelven a lo mismo. Así que El Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas denunció ayer que pese al ordenamiento de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de desplegar medidas cuatelares en el municipio Aldama, la violencia y los ataques de grupos civiles armados continúan hasta esta semana. El Frayba recordó que el pasado 23 de abril en su resolución 35/2021,¹ la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) dispuso otorgar medida cautelar a favor de 12 comunidades indígenas tsotsiles del municipio de Aldama, obligando con ello al Estado mexicano que adopte las medidas de seguridad necesarias y culturalmente pertinentes, para proteger la vida e integridad personal de las personas, garantizar su seguridad al interior de sus comunidades. La medida cautelar dictada protege o debiera proteger ya a las comunidades Coco, Tabac, Xuxchen, San Pedro Cotzilnam, Chayomte, Juxton, Tselejpotobtic, Yeton, Chivit, Sepelton, Yoctontik y Cabecera municipal de Aldama. Los reportes de disparos han sido continuos. Estos ataques se mantienen debido a que el Estado mexicano no ha desarmado y desarticulado el grupo agresor, no ha realizado una investigación eficaz para identificarlos ni mucho menos la relación con funcionarios públicos o la delincuencia organizada.

Además de la falta de identificación, delimitación y demarcación efectiva de los territorios creando un clima de incertidumbre permanente para los habitantes. Es una fuerte preocupación por el riesgo que existe en las 12 comunidades del municipio de Aldama, debido a que los ataques con disparos de armas de fuego continúan y hasta el momento el Estado mexicano no ha dado señales para concertar las medidas a adoptarse como lo marca la Ley para la Prevención y Atención del Desplazamiento Interno en el Estado de Chiapas. Estos pueblos de foco rojo, van a morir en la raya, a menos que las autoridades verdaderamente hagan algo al respecto.






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