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  • AFP

Ante crisis de salud, una solución que crea incertidumbre


A nivel mundial la cifra de contagio por covid-19 sigue en aumento, el mundo supera los 750 mil muertos por contagio; México es el tercer país del mundo con más muertes por coronavirus. Su tasa de mortalidad es la cuarta más alta de América Latina por detrás de la de Perú, Chile y Brasil. Por lo que cinco meses y medio después de confirmarse el primer caso en el país, se siguen reportando cientos de nuevas muertes (más de 650 diarias como promedio en lo que va de agosto) y, algunos días del mes, México llegó a ser líder mundial de defunciones por millón de habitantes. Obviamente ante esta situación sigue provocando incertidumbre para la ciudadania. La pandemia continúa extendiéndose por el planeta y ya ha infectado a más de 21,6 millones de personas, mientras que la cifra global de decesos se sitúa por encima de los 774.000 y la de los recuperados supera los 12,7 millones de personas. El país más afectado es Estados Unidos, con más de 5,3 millones de contagios y más de 170.000 fallecimientos, seguido de Brasil, que supera los 3,3 millones de casos y acumula más de 107.000 muertos, y de India, con 2,5 millones de contagios y casi 50.000 muertes. Por debajo se sitúan Rusia, que supera los 920.000 infectados y registra más de 15.600 muertos; Sudáfrica, con más de 583.000 casos; Perú, que sobrepasa los 525.000; México, que excede los 517.000 casos; Colombia, por encima de los 456.000; y Chile, con más de 385.000 casos. A raíz de la crisis de salud mundial, varios países han participado en la búsqueda de la vacuna contra el covid-19, porque han llegado a hacer hasta casi 200 candidatos para la posible solución, por lo que además son 165 países los participantes. A todo esto, Rusia quien la verdad ha sido un país en busca de la vacuna, ha sido persistente. Ahora dice que su vacuna funciona e incluso ya la registró. Pero su desarrollo genera sorpresa, preguntas e incluso desconfianza. Desde el martes se registró la primera vacuna contra la COVID-19 y la nombró Sputnik V, en honor al primer satélite artificial lanzado al espacio en la historia. Una de las dudas debe ser provocada, primeramente porque, Vladimir Putin anunció el registro de la primera vacuna Covid-19 y hasta anunció que una de sus hijas ya se la había puesto. Todo esto, a pesar de que el proceso de investigación sigue en ensayos clínicos. A pesar de que la candidata rusa está contemplada en la lista de OMS, Rusia no ha actualizado su documentación y no hay ninguna prueba científica pública de su efectividad. Ante el anuncio del registro, la OMS advirtió que la vacuna aún debe pasar por un riguroso proceso de precalificación para garantizar su efectividad y seguridad para uso humano.

La OMS, autoridades sanitarias en Estados Unidos y la Asociación de Organizaciones de Ensayos Clínicos de Rusia han manifestado su preocupación por el aparente salto de pasos y procedimientos reglamentados para la aprobación de una vacuna. Tampoco se sabe qué tipo de inmunidad genera y cuánto durará. Rusia no ha publicado ningún estudio o dato científico sobre las pruebas que realizó y tampoco se conocen detalles sobre las fases del proceso que generalmente debe cumplir antes de aprobar y lanzarse al mercado una vacuna. Y es que el desarrollo de la vacuna rusa para la Covid-19 se ha rodeado de dudas, incertidumbre y hasta cibercrímenes; en fin, parece chiste pero hasta para esto parece que Rusia la tiene complicado a menos que se ciñe bajo los reglamento.

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