• ALEJANDRA OROZCO

Ariana Gutiérrez, la creadora de Mamá Kangaroo

Ariana Gutiérrez Vargas es comunicóloga de profesión, pero cuando se estrenó como mamá también se convirtió en emprendedora, y su producto ha llegado incluso a otros países: es la mujer detrás de Mamá Kangaroo, la marca de rebozos que ayudan a mamás y papás a estar más cerca de sus hijos y fortalecer este lazo de amor.



“Cuando yo me estreno como mamá de mellizas, viene todo un reto en mi vida y la necesidad de vincularme con ellas me hace ser más creativa, buscando los canales para solucionar retos, entonces un tío me regala un rebozo y me pongo a investigar, porque estaba dedicada exclusivamente a mis hijas, siempre he sido muy inquieta y veo que en Europa ya empiezan a comercializar este tipo de porta bebés, me contacto con asesoras de porteo y veo que en México ya estaba comenzando”, recordó.



Es así como desde casa inicia con una máquina que le prestó su mamá y la persona que la asistía unos días a la semana, que sabía manejar una máquina, y hacen sus primeros dos rebozos, compró un par de argollas en la peletería y así inicia este gran sueño; que continúa cuando nace su hijo Emilio siete años después, ahora está en otra etapa como mujer y madre, y considera que su misión es ayudar a otras familias para llevar la cultura de Chiapas a otras latitudes.


La marca se llama Mamá en español y Kangaroo en inglés, fusionándolo y pensando a futuro en que el producto saliera de México, además, en Colombia dos doctores crean el método canguro para ayudar a mamás de hijos primerizos al contacto piel con piel con su cuidador, ya sea mamá o papá, lo cual trae beneficios al sentir los latidos del corazón, escuchar la voz del cuidador y el tiempo que se le dedica, además de promover el trabajo de mujeres indígenas chiapanecas, por lo cual cumple con el doble propósito de acercarte a tus hijos y fomentar la cultura.


Ella es licenciada en ciencias de la comunicación, trabajó siete años en el área de difusión de la Unach, por lo que su otro proyecto está en la producción de radio, desde niña tenía muy claro eso, incluso hubo una disyuntiva con sus papás que eran del magisterio y querían que su única hija siguiera la tradición familiar, y aunque le parece una de las profesiones más importantes en el desarrollo de una sociedad, sin demeritar quiso dedicarse a la comunicación, para con su voz transmitir otro tipo de mensajes.

“La pandemia significo para mi un crecimiento personal, una oportunidad de introspección y análisis, una pausa forzada para tomar las riendas, reconectarte y saber qué quieres, sí hubo decesos y enfermos en la familia, que nos hicieron analizar la importancia de estar preparados, el mexicano promedio no planea ni ahorra, estamos tratando de verle el lado positivo pero planear nos evita muchas tragedias, tengo hijas adolescentes y el pequeño, para ellas fue terrible estar frente a la pantalla y no convivir con sus pares, sin abordar la manera de crianza que tengo en mente, fue una gran oportunidad”, reconoció.


Como emprendedora, debe tomar en cuenta que una parte de sus recursos debe ser destinada a la preparación, capacitación y educación, ella por ejemplo escolarizó a sus tres hijos sin perder el punto de que sean personas críticas, con otras habilidades, pues sabe que una carrera sirve mucho con otros conocimientos y cuando uno decide emprender debe estar seguro de qué sacrificar, cuál es su misión, hacerse varias preguntas antes de hacerlo, pues los jóvenes muchas veces quieren resultados inmediatos, pero todo lleva su tiempo.


“Yo llevo 12 años con altibajos, con sus etapas donde me he alejado, he aprendido a trabajar en equipo porque haces de todo, y tienes que acercarte a las personas que saben, yo por ejemplo me acerqué a una amiga diseñadora que me ayudó con mi logotipo y lo negocié en pagos, tienes que juntarte con gente que te inspire, soy parte de la Asociación Mexicana de Mujeres Empresarias, que con escucharlas van surgiendo vínculos y alianzas para crecer y pensar fuera de la caja, además, ya tengo mi segundo certificado Marca Chiapas y con ellos aprendí el valor de hacer las cosas bien, con calidad y hacer cosas originales”, reconoció.


Sin duda, lo más lindo para ella ha sido poder conocerse, ponerse o quitarse límites, ha sido un crecimiento personal y comercial, y de todo se lleva la posibilidad de retribuirle a la sociedad, de aportar enriquecimiento a su vida, ver crecer a sus hijos, conocer a otras mujeres, tener contacto con su familia, pues incluso su hermano ha sido el embajador de su marca y le regala rebozos a sus conocidos porque cree en el proyecto, se trata de un enriquecimiento personal más que económico, pues considera que eso viene por añadidura.


San Cristóbal ha sido un punto importante para su empresa, pues ha sido el punto intermedio para recolectar el trabajo de las artesanas y ahí se les paga, sin olvidar que el rol de la mujer en zonas rurales es diferente, a la mamá la ven como el pilar que te da fuerza, aunque sin duda han cambiado los roles y los papás se involucran más; uno de los objetivos de Mamá Kangaroo es fortalecer la lactancia e involucrar a toda la familia en la crianza, pues las argollas que tiene son ajustables y eso le brinda al portador una opción práctica, segura, versátil y la oportunidad de llevar un poco de México con ellos, incluso sus rebozos han llegado a Japón, Estados Unidos, Canadá o España, pues son una excelente inversión.



“Cuando entro a Marca Chiapas me topo con una serie de pasos y requisitos, que fuera de la parte engorrosa muchos de nosotros al pensar en llevar tu producto al siguiente nivel tenemos que estar dispuestos a acatar las reglas del juego, a tener un registro de marca, a pagar impuestos, muchas formalidades, nosotros fuimos seleccionados por la Secretaría de Economía para un asesoramiento y nos ayudaron con una especie de catálogo para mostrar nuestras medidas, materiales, fotos, esto es un beneficio de ser parte de la formalidad, ser Marca Chiapas no te garantiza que tus ventas incrementen porque esa parte depende de ti, ellos te dan las herramientas y tú ves cómo las aprovechas, yo le digo sí a la formalidad mientras muchos pierden este tipo de oportunidades por no querer hacerlo o tener una idea errónea, cuando son más ventajas que desventajas, hay que dejar atrás el miedo y la vergüenza”, invitó.


En cinco años, se visualiza teniendo alguna producción en comunicación, tratando de crear comunidad con temas para papás y mamás, algo que empezó hace tiempo pero la pandemia la orilló a hacer una pausa porque su cuerpo le estaba pidiendo un descanso, quiere retomarlo, continuar con la marca, tener distribución en toda la República mexicana para que otras mamás sean distribuidoras oficiales de la marca, un ganar ganar, además de extenderse a otro tipo de productos para dar empleo a más mujeres, seguir viajando y preparándose.


Por ahora ya no tiene una tienda física, se enfocó a las ventas en línea y la puedes encontrar en Facebook ya sea a través de su fanpage Ariana Gutiérrez Vargas o como Mamá Kangaroo, próximamente también estará en Amazon para llegar a más mujeres y seguir cambiando maternidades.