• EFE

Azovstal cuenta las horas antes de caer en manos del Ejército ruso

Moscú.- La acería Azovstal, símbolo de la resistencia ucraniana a la campaña militar rusa, cuenta las horas antes de caer totalmente en manos del Ejército enemigo, que sigue bombardeando la planta para obligar a los últimos combatientes a rendirse tras la salida de otros 771 luchadores de la planta.


En total, 1.730 defensores de Azovstal se entregaron en los últimos tres días en la ciudad portuaria de Mariúpol, según el portavoz militar ruso, general mayor Ígor Konashénkov.

La caída definitiva de la ciudad bañada por el mar de Azov permitirá a Moscú redirigir más fuerzas rusas y milicias prorrusas hacia el norte de la región de Donetsk.

Ya empezó este proceso después de declarar el pasado 21 de abril la toma de Mariúpol.

LOS ÚLTIMOS DE MARIÚPOL

Nadie parece querer informar sobre cuántos combatientes nacionalistas de Azov se encuentran aún en los subterráneos de la planta metalúrgica, donde están atrincherados desde marzo.

En el caso de los rusos, porque lo desconocen, y en caso de los ucranianos, porque no les conviene, ya que este asunto es muy sensible tanto para sus familiares como para el resto del Ejército ucraniano y la opinión pública.

BANDERA BLANCA EN AZOVSTAL

En las últimas 24 horas se rindieron otros 771 defensores de Azovstal, según Konashénkov.

"Todos aquellos que necesitan tratamiento hospitalario reciben asistencia en instituciones médicas" en localidades prorrusas de la región de Donetsk, explicó. Los heridos graves, 51, fueron ingresados en un hospital de Novoazovsk.

En un vídeo del Ministerio de Defensa se puede ver a varios de ellos andando con dificultad, apoyados en palos y muletas o ayudados por otros compañeros, y a otros tantos con vendas en ojos, brazos o piernas.

Rusia, que mostró a los prisioneros heridos en camastros de hospital, insiste en que estos no se han quejado del trato recibido desde su rendición tras ser acusado su ejército de crímenes de guerra por Kiev.