• RUBÉN PÉREZ

Cada vez más complicado, el panorama del agua potable en el mundo, lamenta experto

Tuxtla.- Antonino García García, académico e investigador de la Universidad Autónoma de Chapingo, con sede en San Cristóbal de Las Casas, aseveró que el panorama en materia de agua es cada vez más complejo, sobre todo porque aún se vive una pandemia por el covid-19.



Basado en datos de la Unicef y de la OMS, aclaró que el panorama no es nada halagüeño, sino al contrario, “vamos en picada, pues nos dicen que alrededor de 2 mil 200 millones de personas en todo el mundo no cuentan con servicio de agua potable gestionado de manera segura”.


La situación es más complicada, agregó, porque esas instancias revelan que hay 4 mil 200 millones de personas que no cuentan con servicio de saneamiento, es decir sin sistemas de drenaje ni tratamiento para éstos, o plantas de tratamiento, entre otros.


Dentro de esta última cifra, aseveró que existen 3 mil millones de individuos en el planeta (el cual cuenta con más de 7 mil millones) que carecen de instalaciones básicas para lavarse las manos. “Son datos muy complicados”, puntualizó.


A esto se le suma, dijo, que existen desigualdades sociales, “esto quiere decir que esa carencia de todo lo anterior afecta a los más pobres; solo veamos e Tuxtla Gutiérrez, el centro y algunas zonas gozan de un servicio regular, pero vete a la periferia, y ahí nos damos cuenta de la cruda realidad, están tronadas”.


Por ello, dijo que cada vez es más latente que en algunas regiones se vuelva a sufrir de cólera, disentería, hepatitis A y lo más común, la fiebre tifoidea, “enfermedades de la pobreza”.


Aunado a eso, subrayó, “tendríamos que investigar cuál es la mayor presencia del SARS Cov-2 en toda esa población mundial y nacional, es decir de quienes carecen de agua potable, saneamiento adecuado e infraestructura para lavarse las manos; estamos seguros que ese virus está más arraigado en la población que carece de estos tres aspectos”.


En cuanto a nivel nacional, consideró que ha habido una política pública mal encaminada desde 1989, desde que se crea la Comisión Nacional del Agua, donde ya se empezaba a ver el deterioro de los ecosistemas y de las infraestructuras de suministro de agua, saneamiento y de vivienda para lavarse las manos.


“En esa época ya se pensaba en la privatización del agua, y una forma de obligar a la privatización, fue decirles a los municipios que se hicieran responsables del agua y el saneamiento en sus jurisdicciones, pero fue plan con maña, porque no le dieron capacitación ni recursos técnicos, lo que provocaría el quiebre, y ahí entra el supuesto rescate con empresas privadas”, dedujo.


Sin embargo, aclaró que ni cuajó la privatización ni la eficiencia de los organismos operadores, lo que provocó el caos en la materia en todo el país, con todos los organismos operadores municipales.