• ALEJANDRA OROZCO

Crónica de una maternidad anunciada

Son las 5:30 de la mañana. Lo sé porque Elisa se acaba de levantar a pedir chichi, le di tres minutos y la volví a acostar, vi en mi celular la hora y me acosté, pero en dos minutos más, ahora fue Renata la que se levantó llorando, también pidiendo chichi, aunque ella por hambre y no por apego, no tanto así.



Ella sí tarda tomando chichi, así que mejor la acuesto en la cama para darle y tratar de dormir un ratito, pero el descanso se acaba cuando son las 7:15 y otra vez Elisa, pidiendo chichi; Renata ya está dormida, así que la regreso a su cuna para atender a su hermana mayor y volverla a acostar, pero 40 minutos después, Elisa vuelve a despertarse, esta vez de manera definitiva. Se acabó el “descanso” -o al menos el tiempo de estar acostada-... a despertarnos para iniciar el día.


Rodrigo se despierta para ver videos con Elisa en lo que voy al baño, pero rápido, porque Renata ya está por despertarse. Regreso corriendo para darle otra vez chichi, Rodrigo pone a Elisa en la periquera mientras hace el desayuno, y como Renata sigue desayunando, me la llevo así a la barra, prendida mientras con una mano desayuno y también le doy su fruta a Elisa.


Ya son las 12. Al fin se durmió Renata, la acuesto y aprovecho a recoger la ropa que tendí hace dos días, pero no me da tiempo de guardarla porque se volvió a despertar y su papá no logró calmarla; quiere a su mamá. Me la vuelvo a poner al pecho, mientras Elisa baila con su papá para distraerla, porque ella también me había pedido chichi.

Elisa me pide que la vea bailar, quiere darme de la comidita que está haciendo, mientras Rodrigo empieza a hacer la comida, trato de ayudarlo pero Elisa se está subiendo a los sillones a brincar, o está aventando cosas a la calle, o yendo a darle besos y cantarle a su hermana, hasta que la vuelve a despertar.


Nos sentamos a comer pero Renata otra vez da de gritos, me la amarro con el fular para poder terminar mi comida, pero no cede ni con el chupón, así que me la acabo poniendo al pecho otra vez... la ropa limpia sigue sobre la cama, al menos ya no está en el tendedero.


Tenemos 15 minutos de paz, nos sentamos en la sala mientras Elisa juega solita y Renata está tranquila, despierta y sonriendo, hasta que nos interrumpe alguna travesura de Elisa o algún cambio de pañal; Eli quiere chichi, va por su trapo: tiene sueño, pero le doy pecho y no se duerme... solo quería chichi.


Rodrigo y Elisa se meten a bañar, me acuesto cinco minutos y de pronto ya acabaron, voy a recibir a Eli para cambiarla y peinarla, cuando se despierta Reno llorando y tengo que apurarme, al final Rodrigo la acaba de peinar para que yo vaya a ver a la más pequeña.


Apenas son las 6. No he ido en toda la tarde al baño... ni he tomado agua, me doy cuenta porque tengo súper resecos y lastimados los labios; mañana sin falta tengo que tomarme al menos dos litros de agua, me tengo que dar el tiempo para eso. Elisa me pide abrazar a su hermana y eso me saca de mis pensamientos.


Ya es hora de prepararle la cena a Elisa, Rodrigo tiene a Renata en brazos pero Eli está celosa, así que la llevo a ver videos para poder darle sus uvas y su Danonino, hoy no quiso otra cosa; también le están saliendo colmillos, así que tiene menos apetito, sin contar que todo escupe y avienta al piso.


Cuando por fin termina de cenar, le lavo los dientes, nos acostamos y le doy chichi, a las 8:30 ya está dormida, cayó rápido pero cuando le quité la chichi lloró, cada vez se aferra más y yo me siento más incómoda, pero se la tengo que quitar porque Rodrigo se asoma a decirme que Renata ya tiene hambre.


Me quito a una para ponerme a otra, hago a un lado la pila de ropa para acomodar a Eli y darle a Reno, aprovecho para checar mi cel un rato, ver historias en Instagram o jugar Candy Crush, cabeceó un poquito hasta que me pregunta Rodrigo si ya quiero cenar, lo cual haré con Renata en el pecho, o dejándola en el sillón o en su bouncer, si bien nos va.


Ya van a dar las 10, le preparamos su baño y ella lo disfruta mucho, le doy chichi con la esperanza de que el baño la haga caer al menos unas tres horas, se duerme y la acuesto, pero a los 20 minutos está llorando otra vez. Me la llevo a la sala para que no despierte a Eli, y le doy pecho mientras escuchamos algún podcast o vemos algún video.

Parece que al fin se durmió... necesito ir al baño, así que la llevo a la cama, le pongo una blusa mía y voy rápido, a ver si ahora sí me da chance... tal parece que ahora sí ya cayó. ¿Será que me baño, o me extraigo leche? Necesito empezar mi banco de leche... saco el extractor y preparo todo, llevo cinco minutos cuando Elisa se despierta llorando.

Rodrigo la abraza y la trata de dormir, pero ella no quiere, pide la chichi de mamá, y si no la atiendo me va a despertar a su hermana. Así que detengo el extractor y me la llevo a dar chichi, en cinco minutos cae otra vez.


Son las 12 y me caigo de sueño. Me doy por vencida, solo logré sacarme onza y media. De algo servirá si la junto con otro poquito de otro día, mañana lo vuelvo a intentar. Y prometo que mañana temprano me baño, necesito dormir un poquito antes de la próxima toma de alguna de las dos.


Me estoy acostando cuando se despierta Renata, la acuesto conmigo y le doy pecho mientras nos quedamos dormidas. Como a las 2 la paso a su cuna, sé que en hora y media se volverá a despertar, y así sucede. Me vuelvo a dormir un ratito... hasta que dan las 5:30 otra vez. ¿Qué voy a hacer cuando regrese a trabajar? No me va a rendir el día...