• Comunicado

Crean bombas de semillas para reforestación

Tuxtla.- La deforestación es sin duda uno de los problemas más importantes que amenazan nuestra selva Lacandona, y las escasas medidas que se han tomado para revertirla han resultado ineficientes, por lo que la sociedad comienza a preocuparse e involucrarse.



Es por ello que Amado Decelis, cirujano dentista de profesión pero apasionado por la conservación, unió esfuerzos con la sociedad en general para crear y distribuir bombas de semillas, que puedan germinar y reforestar el área de Ocosingo, donde radica.


Una grave problemática


En la Selva Lacandona, las diversas acciones derivadas del vínculo entre la sociedad y la naturaleza han transformado gravemente el territorio, no sólo eliminando la cobertura vegetal, sino que llevan consigo la pérdida de los aportes que los bosques podrían brindar a la sociedad.


Tan solo entre los años 2000 y 2012, cerca de 6 por ciento de las pérdidas en cobertura arbórea ocurridas en México tuvieron lugar en esa región; además de alarmante, estas cifras significaron la desaparición de al menos 500 millones de árboles y 32 millones de toneladas de biomasa.


El doctor Amado Decelis, señala que los municipios más afectados fueron Marqués de Comillas, Benemérito de las Américas, Maravilla Tenejapa y Ocosingo, de forma paralela, la deforestación dentro de las ANP también se incrementó, destacando como las dos reservas con los valores más altos de pérdida de cobertura arbórea la Reserva de la Biosfera Montes Azules (3.51%) y el Área de Protección de Flora y Fauna Cañón del Usumacinta (8.71%).


“Más allá de estas cifras, es importante destacar que la conservación de la biodiversidad no depende exclusivamente de la proporción de la superficie protegida, ya que esto no asegura el mantenimiento de la diversidad regional, otros elementos como la representatividad del ecosistema y las acciones para mantener el funcionamiento de las ANP deben ser incorporados en la estrategia”, dijo.


Las principales causas de la deforestación en todo el mundo se relacionan con el incremento poblacional y con el cambio de uso del suelo de la cobertura vegetal original a terrenos agropecuarios; en la Selva Lacandona estos procesos se suman a una compleja organización político-social que influye tanto en la vida de la población como en el uso que se le da a la tierra.


“En la actualidad, la conservación de las selvas y bosques de la Selva Lacandona, debiera ser un tema de importancia nacional, sobre todo si se consideran las funciones que el ecosistema y su diversidad tienen en los ciclos del agua, del carbono y del nitrógeno, aún cuando desconocemos los efectos sinérgicos entre la pérdida de la cobertura arbórea y el cambio climático sabemos que la deforestación de las selvas húmedas aporta alrededor de 10 por ciento de las emisiones globales de dióxido de carbono”, mencionó.


La alternativa


Creando conciencia, comprometido con la sociedad y el medio ambiente, se propone una campaña de reforestación terrestre y aérea (al boleo), como la naturaleza se aprecia mediante la técnica japonesa conocida como “nengo dango” o “fukoka”, una práctica de cultivo que se basa en la filosofía de dar y recibir de forma natural, en lugar de exigir a la tierra hasta agotarla.


“Desde su creación ha aportado a la recuperación de suelos y ha sido una gran alternativa para la reforestación de bosques, con un alto porcentaje de efectividad en comparación a otros métodos”, explicó.


Las bombas o bolas de semillas son una forma antiquísima de propagar las semillas de las plantas que no requiere de ningún trabajo o labor previa sobre el suelo, Masanobu Fukuoka redescubrió esta forma de sembrar, la puso en práctica durante décadas y así la enseñó; se convirtieron en un éxito ya que no se requiere laboreo, por lo que se ahorra mucho tiempo y esfuerzo.


Además, es muy útil y fácil de usar, pues además de haber sido utilizada en la agricultura natural servía para repoblar y ayudar a conservar la flora autóctona, por lo que también es óptima para usar en nuestro jardín y huerta ecológica.


Fukuoka llegó a cultivar arroz, cebada, frutales y hortalizas con el mínimo laboreo sobre la tierra y sin apenas aportar materia orgánica, a este tipo de técnicas que él utilizaba en su finca lo llamaba agricultura natural.


Las bolas de semillas están compuestas o elaboradas por la mezcla de arcilla, preferentemente volcánica o roja, y material orgánico como composta o humus, y también se puede añadir papel cortado en tiras finas, paja o incluso algodón y las semillas que queramos.


“Todos los ingredientes que usemos deben estar procesados y ser lo más finos posible para que posteriormente las semillas puedan germinar, la mezcla se moja y se va formando compactando todos los ingredientes, se dejan secar y se tiran donde y cuando queremos sembrar las semillas”.


Una forma de hacerlas es a mano una a una, y otra manera es poner todos los ingredientes en una superficie lisa y uniforme e ir moviéndola en círculos hasta que se van formando bolas.


“Básicamente en una técnica donde se encapsulan las semillas seleccionadas con arcilla, la cual actuará como un escudo protector que proporcionará el medio adecuado para que tu semilla germine, sin que las aves se la coman cuando sean expandidas por la tierra”.


En esta primer etapa, explicó, se pretende distribuir más de 10 mil bombas de semilla de diferentes especies propias de la región selva, tales como hormiguillo, árbol con el que se elaboran marimbas y que desafortunadamente está en peligro de extinción, además de roble, caoba, ceiba.


“Se distribuirán por vía terrestre y aérea en la zona selva y también en la urbana, aquí sembraremos plantas florales, frutales y cítricos; en una segunda etapa se recolectarán semillas en los meses de febrero, marzo y abril, para que se re distribuyan en el mes de julio-agosto, con la meta de distribuir un millón de semillas como mínimo.


Finalmente, señaló que se hace la invitación abierta para la sociedad civil, empresas socialmente responsables, asociaciones civiles, fundaciones, empresarios, gobierno municipal, estatal y nacional a sumarse, ya sea con mano de obra o donación de materia prima para su elaboración. Número de contacto: 9192046265.