El ciclón Cristina se localiza estacionario frente a Centroamérica y bajo estrecha vigilancia en la frontera sur
- Redacción
- 9 jun
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Tuxtla Gutiérrez, (EFE).- Las autoridades del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y la Comisión Nacional del Agua (Conagua) hicieron un llamado al estado de Chiapas para mantener un monitoreo constante ante las condiciones climáticas inestables en el Pacífico. Aunque la tormenta tropical Boris se debilitó a baja presión remanente al oriente de Guerrero tras tocar tierra este martes, sus desprendimientos nubosos, combinados con la cercanía del ciclón Cristina en Centroamérica, mantendrán el potencial de lluvias y chubascos en diversas regiones de la entidad chiapaneca.

De acuerdo con el reporte oficial, el centro de los remanentes de Boris se ubicó a cientos de kilómetros de los límites estatales; sin embargo, su radio de influencia genera vientos sostenidos y un oleaje de 2 a 3 metros de altura que afecta a gran parte del litoral del Pacífico Sur, incluyendo las costas de la región Istmo-Costa y Soconusco en Chiapas. Por ello, el Sistema Nacional de Protección Civil exhortó a las comunidades pesqueras y a las cooperativas de transporte a extremar precauciones en la navegación marítima menor debido al mar picado.
De manera simultánea, los meteorólogos vigilan estrechamente la evolución de la tormenta tropical Cristina, la cual permanece de forma estacionaria frente a las costas del noroeste de Nicaragua. Este sistema se localiza a 540 kilómetros al este-sureste de la desembocadura del Río Suchiate, la frontera natural entre México y Guatemala, lo que coloca a la región de la Frontera Sur de Chiapas en una zona de atención preventiva para evaluar cualquier cambio repentino en su trayectoria o en la aportación de humedad.
Aunque el SMN aclaró que por el momento Cristina no representa un peligro directo de impacto para el territorio chiapaneco, las autoridades locales de protección civil recordaron que la temporada de lluvias suele saturar con rapidez los suelos de las zonas montañosas. Ante este panorama, se instó a los habitantes de zonas vulnerables o cercanas a ríos y arroyos de respuesta rápida a atender de inmediato las recomendaciones oficiales para prevenir afectaciones por deslaves o encharcamientos urbanos.
Este escenario marca el inicio formal de una temporada hidrológica que se anticipa sumamente activa en la región. Las proyecciones del Gobierno federal para este 2026 contemplan la posible formación de hasta 36 ciclones con nombre en ambos océanos, de los cuales entre 18 y 21 sistemas se desarrollarán exclusivamente en el Océano Pacífico. Se estima que al menos siete de estos fenómenos alcancen categorías mayores (3, 4 o 5), lo que exigirá una estricta coordinación de los comités comunitarios de prevención en Chiapas durante los próximos meses.








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