El Tri busca sanar la herida de Corea 24 años después
- Redacción
- 18 jun
- 2 min de lectura
Guadalajara.- En el marco del vigésimo cuarto aniversario de su eliminación más dolorosa del siglo, la Selección Mexicana cerró este miércoles sus entrenamientos con un ambiente de total confianza de cara a su próximo compromiso frente a Corea. El encuentro reviste un fuerte carácter emocional, pues evoca el recuerdo del 17 de junio de 2002, cuando el Tri cayó 2-0 ante Estados Unidos en el Mundial de Corea-Japón, un revés del cual el técnico Javier Aguirre fue directo responsable y que hoy busca enmendar en este Mundial 2026.

"Yo estaba recién nacido, pero la historia se escribe continuamente y ahora tenemos una gran oportunidad en casa", aseguró el delantero César Huerta al ser cuestionado sobre aquella dolorosa fecha. El actual atacante del Anderlecht belga, quien se muestra totalmente recuperado de una pubalgia, reconoció la peligrosidad táctica y la velocidad del conjunto asiático, además de admitir el reto que implica la sensible baja por expulsión del defensor César Montes.
"No nos sentimos favoritos, hacerlo sería relajarnos y no estamos para eso. Vamos partido a partido", concluyó el guardameta titular, Raúl 'Tala' Rangel.
La atención de los reflectores también se posa sobre el centrocampista Gilberto Mora, catalogado como la nueva joya del fútbol mexicano. El juvenil afirmó que prefiere mantener los pies sobre la tierra y bloquear los elogios de la prensa para concentrarse en su juego, destacando que los coreanos poseen un medio campo sumamente talentoso y una delantera de alta eficacia.
Por su parte, el arquero de las Chivas de Guadalajara, Raúl Rangel, calificó como un absoluto honor defender la portería nacional en el Estadio Guadalajara, inmueble que conoce a la perfección. El 'Tala' advirtió que el nivel de exigencia en una Copa del Mundo es mayúsculo y que este partido será la prueba de fuego definitiva para definir al líder del Grupo A, sector de alta competencia que México y Corea comparten con las escuadras de la República Checa y Sudáfrica.








Comentarios