• ALEJANDRA OROZCO

El vuelo de una abeja y compañía

Tuxtla.- Todos deben recordar muy bien a Luz Carreiro... ¿no les suena? ¿Qué tal si buscas en redes sociales a Bee Traveler? Es una bloguera chiapaneca que ha recorrido el mundo con su mochila al hombro, incluso escribió un libro al respecto: ‘El vuelo de una abeja’.

Hoy, a sus 34 años, la creadora de contenido de viajes ha tenido que darle un giro a sus redes sociales, pues hace tres meses se convirtió en mamá, una aventura muy esperada y que le ha dado a sus viajes una nueva perspectiva.


Gaia es una bebé que a sus tres meses, ya ha estado en al menos dos países, pues nació en Estados Unidos y ya ha viajado en avión, tren, lancha y autobús, es tan buena viajera como su mami y casi no le gusta estar encerrada.


“La maternidad no tuvo un impacto tan grande en mí como la gente te lo pinta, de que la vida te cambia por completo para mal, te dicen que no vas a poder hacer muchas cosas o que puedes sentirte atada, pero me he adaptado bastante bien”, nos cuenta ahora que está en Chiapas.


Muy al contrario de adaptarse a ella, ha adaptado a la bebé a su estilo de vida, ya que los bebés se pueden adaptar a todo y Gaia lo ha llevado bastante bien, duerme bien y no es problemática, por lo que ahora están regresando a sus actividades cotidianas.


Viajar con bebé a bordo


“Ella nació cuando estábamos en el norte de California, entonces los primeros dos meses vivimos en la montaña, en una cabaña que nosotros reconstruimos en la montaña; los primeros dos meses fueron más tranquilos, en plena naturaleza, literal salíamos y no había vecinos, carros o calles, nos la pasábamos en el huerto, la cargaba todo el tiempo, fue una etapa muy tranquila, llena de paz y ríos”, nos cuenta.

Aunque su esposo se quedó en su natal Estados Unidos, cuando Gaia cumplió dos meses

quiso lanzarse a la aventura de venir a Chiapas para que conociera a su familia, pasando por una larga y grata travesía.

“Viajamos desde el norte de California en camión por 22 horas hasta Tijuana, en Tijuana tomamos un vuelo de nueve horas de vuelo con escala y aquí en Chiapas hemos estado haciendo varios tours, porque claro que ella debe de empezar conociendo el estado y ha estado en Las Nubes, San Cristóbal, el Cañón del Sumidero, ya la he estado llevando a varios lugares”.


Y ha resultado una excelente turista y compañera de viaje; a excepción de tener que cambiarle el pañal o darle de comer ante un grupo de turistas, el hecho de que llore ya está estipulado y no le sorprende, pues es un bebé, y entiende que el llanto es su medio de comunicación cuando tiene hambre o quiere cambio de pañal, sí llega a ser incómodo cuando están en público o en tours, aunque se calma rápido; le encanta la calle y no le gusta estar en casa.


Rompiendo los paradigmas


Luz se ha dado cuenta de que hay mucho tabú en las mamás viajando, más aún que cuando viajaba sola, pues en cada etapa de su vida ha recibido comentarios queriendo frenar sus sueños, pero no han podido.


“Ahora que soy mamá quizá lo más incómodo es que todos te quieren aconsejar, y aunque tengan la mejor intención llega a ser invasivo y desesperante que se metan en tu crianza, yo sé que mientras Gaia esté sana puede adaptarse a todo, tampoco la voy a sobre exponer”, nos comparte.

Y para luchar contra este tabú, ha hecho todo un cambio a sus redes sociales para mostrarles que sí se puede, que aunque ahorita Gaia no va a recordar estos momentos, los viajes no son tanto para ella, sino para Luz, para saber que puede continuar con su vida aún teniendo a su bebé y que eventualmente ella también va a empezar a disfrutar todas esas experiencias juntas.


“Mientras esté sana ella siempre puede adaptarse a todo, yo siempre les digo que los bebés pueden nacer en riqueza, pobreza, frío, calor, montaña, playa, una religión u otra y a todo se van a adaptar, hay bebés en todo el mundo y en todo el mundo pueden tener una vida normal”, opinó.


Esta experiencia le ha permitido volver a vivir todo desde otra perspectiva, después de viajar tanto resulta más difícil sorprenderte, pero la emoción es otra, ver cómo va a reaccionar, es muy bonito compartirlo con su hija.


“Cuando anuncié que estaba embarazada, hubo quienes me dejaron de seguir porque dieron por hecho que ya no iba a viajar, muchas mujeres me escriben que por miedo no han sacado a sus hijos a ningún lado, por eso los invito a no fijarnos en estos estereotipos de que una vez siendo mamá ya no puedes viajar”, dijo.


Ahora no sabe cuándo regresarán a Estados Unidos donde se encuentra su esposo, o si antes él vendrá a verlas, por ahora está contenta viajando dentro de nuestro estado, impartiendo talleres de elaboración de mandalas y recolectando tapitas para Operación Conejo.


“Ustedes sigan sus instintos, sigan con su vida, el bebé se va a adaptar a todo, mientras esté sano pueden hacer cualquier cosa y disfruten el proceso, no lo vean tanto como lo que han dejado ir, sino lo que viene junto con esta experiencia”, concluyó.


No olvides seguir su aventura en sus redes sociales: en Facebook como /beetravelblog, en Instagram y TikTok como @bee.traveler. ¿Cuál será su próximo destino?