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Empezamos con el financiamiento de los partidos políticos


Por ahí hay un dicho que dice: “no dan paso, sin huaraches”, algo así son los partidos políticos, ellos se lanzan a una campaña pero porque saben que les corresponde el financiamiento público y es que la ley garantiza que los partidos políticos nacionales cuenten con elementos para llevar a cabo sus actividades y señala las reglas de su financiamiento, debiendo garantizar que los recursos públicos prevalezcan sobre los de origen privado. El Instituto Nacional Electoral calcula anualmente el financiamiento público federal de los partidos políticos nacionales conforme a la normatividad vigente. Las cantidades que se determinan para cada partido son entregadas en ministraciones mensuales. Eso es lo establecido por ley y lo afirma el Instituto Nacional Electoral (INE), pero la cara otra cara de la moneda es que la democracia es cara y los partidos políticos son buenos para eso de gastar los dineros públicos en tonterías innecesarias y en pagar una nómina donde están incluidos personajes y familiares, así como amantes (mujeres y hombres) y hasta queridas de sus hijos e hijas que nada aportan a la democracia. Y es ahí que viene la sospecha y la duda, luego de que el Consejo General del Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana aprobó, el monto y la distribución del financiamiento público a otorgarse para el ejercicio presupuestal 2022, para el sostenimiento de las actividades ordinarias permanentes de los partidos políticos acreditados y con registro ante este organismo, por un total de 149 millones 618 mil 237.14 pesos, de acuerdo con el presupuesto aprobado por el Congreso del Estado. Esta más que claro; que sin recursos financieros no existirían los partidos o las agrupaciones políticas, es más que cierto que no se puede hacer política sin dinero y mejor aún si este es ajeno; de ahí el tirar esa fuerte suma de dinero en el mal llamado juego democrático de los partidos políticos. La democracia sale cara, eso es cierto; pero eso no implica que las autoridades no vigilen con rigor la clara aplicación de los dineros que los partidos reciben mensualmente, por eso se debe de dar claridad a la captación, utilización de recursos y rendición de cuentas en los partidos políticos. Cuentas claras amistades largas, no hay que dejar dudas sobre el uso de esos dineros públicos; es claro que hay de parte de la ciudadanía desconfianza en los partidos políticos ¿pero que esperar de los políticos, si estos traicionan la confianza de sus votantes, convirtiéndose en vividores de la política?.

La soberbia de muchos políticos y el enriquecimiento inexplicable de algunos dueños de los partidos políticos, son parte de las razones y el repudio de los ciudadanos hacia la política y los políticos, se deja ver que la honorabilidad no se compra con dinero del mismo pueblo. Claro que también hay políticos intachables e incluso hay algunos que se autofinancian su campaña, pero desgraciadamente son más los vivales que gusta transgredir la línea de la legalidad normativa. La verdad que por eso al elegir uno de los partidos políticos debemos analizarlo y pensarlo bien para elegirlos porque hay quienes despilfarran el dinero sin pensarlo y otras más se preocupan por el pueblo; como dice el dicho “hay que ser coche pero no tan trompudo”.