• RUBÉN PÉREZ

Estar bien informados para evitar tragedias, la mejor recomendación antes de vivir en un lugar

Tuxtla.- La población que quiere establecerse en un área debe de informarse, primero, de las condiciones de riesgo que presenta el lugar donde pretenden comprar un lote para vivir, pues de lo contrario se viven las tragedias, más con fenómenos como las lluvias que generan deslizamientos de tierra u otras situaciones similares, aseguró Marcelino García Benítez.



Además, el académico investigador del Instituto de Investigación en Gestión de Riesgos y Cambio Climático de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas dijo que hay que estar pendientes de la parte legal, debido a que en muchas ocasiones se pueden registrar los fraudes, “pues a veces los dueños no pueden estar enterados de que esas tierras están en venta”.


Otra de las cuestiones que se tienen que tomar en cuenta, refirió, es la llamada especulación inmobiliaria, uno de los grandes problemas a los que se enfrenta el crecimiento ordenado y la planeación.


“Como recomendación y por mi experiencia, lo mejor es informarse con las autoridades locales, en el área de Catastro por ejemplo, y así saber de la tenencia y de los lotes que se venden, y sobre todo estar sabedores si esos lotes entran dentro de los polígonos urbanos”, detalló.



De hecho, detalló que si la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) no marca un área dentro de esos polígonos, no se pueden efectuar algunos trámites como la escrituración, o aquéllos que le dan certeza y legalidad a la población de que lo que adquiere no representa un riesgo.


Por su parte, Silvia Ramos Hernández, vulcanóloga unicachanse, especificó que, en este tema, es muy importante revisar los planos de ordenamiento territorial no solo en Tuxtla Gutiérrez sino en cualquier región de Chiapas para evitar problemas, como los que se observan en la actualidad.


“Esto tendría que ser un ejercicio entre académicos, investigadores y la parte jurídica de las instituciones jurídicas que tienen que ver con el asunto, porque las inundaciones a las áreas naturales protegidas tienen que detenerse, buscar una conciliación, y aunque sabemos que la población tiene la necesidad de crecer, sí tiene que pasar por una cuestión de normatividad jurídica”.