• ALEJANDRA OROZCO

Fabrica cocina didáctica con materiales reciclados

Tuxtla.- Cuando era niño, Víctor Hugo Hernández estudió en el jardín de niños Gabriela Mistral, un lugar al que le agarró mucho cariño, pues además conoció a alguien muy importante en su vida ahí.



Actualmente es estudiante de octavo cuatrimestre de administración de empresas, pero buscó hacer su servicio social en ese kínder, desempeñándose en labores de limpieza y diversas, entre ellas su pasatiempo: la carpintería.


“Todo empezó por un regalo, no tenía mucho dinero, era un regalo de mi mamá, fui a la maderería, me ayudaron, hice un estante y de ahí la gente me empezó a pedir los estantes, que estaba muy bonito, poco a poco fui haciendo, comprando maquinaria y fui aprendiendo por mi parte”, nos cuenta.


Por eso, le quería regalar al kínder algo hecho por él, por lo que comenzó a fabricar una cocinita y una casita, con material de reciclaje que le dieron en la misma escuela: en dos semanas acabó haciendo tres cocinitas y está por terminar la casita.


“Es madera de tarima, todo es reciclado hasta las llaves, las tarjas son de platos de pay, todo lo demás es tarima y algunos de triplay y madera prensada que hemos encontrado, también le pongo aceite quemado que me regalaron en un taller, con eso se cura la madera para que no se eche a perder o se la coman los animalitos”, dijo.



Cada cocina es diferente, tienen detalles bien cuidados como hornos que se abren, temporizadores, toallero, hornillas, hasta hizo utensilios como espátulas y hasta un salero que complementan este espacio de juego.


Al personal del kínder le gustó mucho su trabajo, por eso le pidieron más y ya trae otros proyectos en mente, si bien no se considera una persona creativa, hace el intento, y se lo han reconocido la directora y sus compañeros.


“Es algo que nunca había hecho, una cocinita infantil, no sabía cómo iba a quedar, igual que mis compañeros me sorprendí del resultado, solo estoy esperando a ver a los niños jugar con ella”, señaló, por lo que espera con ansias que comiencen las clases para poder ver el fruto de su esfuerzo reflejado en las sonrisas de cada uno de los pequeños.