• RUBÉN PÉREZ

Forzado, último ajuste al salario mínimo

Tuxtla.- El último incremento al salario mínimo (SM) en México del 15 por ciento (123.22 pesos) fue forzado y solo obedeció a una cuestión política y de macroeconomía, pese a que la mayor parte de los patrones no estuvieron de acuerdo con esta nueva medida debido a los estragos por la pandemia, consideró Néstor Gabriel López, síndico del Contribuyente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).



En entrevista, argumentó que es discutible este tópico porque se le adhiere un ajuste por inflación del 6 por ciento para este año, y un 3% para el resto del país, “ahora vemos otros datos que manda el Inegi y que no maneja el gobierno, entonces pienso que meterán un poco de mano para que las cifras sean coincidentes”.


El SM, recordó, es un tema de conquista social de los trabajadores a razón de los tiempos revolucionarios, cuando se conformó una comisión tripartita donde gobierno, clase obrera y patrones estaban vinculados o llamados a establecer un acuerdo, “pero en este último aumento no estuvieron de acuerdo los empresarios, los patrones”.


Al final de cuentas, refirió que cada uno de esos empleados representa votos, “ya se dio el Monto Independiente de Recuperación (MIR) en el Norte del país, en el año 2018, y a partir de entonces se dan los 213.39 pesos del SM en esa frontera”.


También rememoró que, a raíz de este gobierno de la Cuarta Transformación, ha habido presión por parte del gobierno estadounidense de elevar la competitividad y que México esté, si no al nivel, al menos cerca de ese tipo de naciones, “es decir que ha tenido que obedecer estos principios internacionales y por ende elevar el SM”.


Por ello, aclaró que en el anuncio del incremento al SM se determinaron porcentajes globales, “si tú ves, del año pasado, este MIR ha servido para que, curiosamente, el aumento real fuera del 20%, es decir un tanto a la inflación y el resto al ajuste, lo que el gobierno hace a la cantidad que quiere, lo que es peligroso”.


Tras resaltar que este incremento es el menor de los que ha promovido la actual administración (primero 16% y en este 2020 al 20%), Néstor López comentó que el actual (para el siguiente año) representa un alza de 15 puntos porcentuales, lo que refleja un impacto en la parte económica donde se resienten los estragos por la covid-19.

PANORAMA ADVERSO

“Pero este contexto se da en un escenario de una inflación baja de 3.3% a nivel nacional, una economía en recuperación, servicios de salud saturados, y es lógico que al aumentar el SM también subirán las cuotas salariales para efectos del Seguro Social, y por ende el tema de Afores; hay una cuestión macroeconómica que se quiere recuperar con el alza al SM, pero es forzado”, resaltó.



Otra situación que hay que resaltar de acuerdo con las políticas de este año, dijo, es que esos criterios de medidas autoritarias como el fin a los fideicomisos o al “outsourcing” podrían reconfigurar una reforma en el tema pensionario para que el gobierno pueda utilizar esos recursos para sus propios fines, lo cual está prohibido en la ley.


En la parte del Impuesto Sobre la Renta, explicó, se generará sin duda una mayor tributación porque las tablas del ISR no se han actualizado, pero éstas lo harán con la inflación del 3.3% y no la real o al menos la que se maneja de más de 6%.


“Hablamos de más de 80 millones de contribuyentes, de los cuales cerca del 60% son asalariados, imagínate de a peso por año o por mes, sería muchísimo”, estimó el especialista, quien sumó otra problemática: la desaparición de casi un millón de pequeñas y medianas empresas por la pandemia y por ende el aumento de la informalidad.