• ALEJANDRA OROZCO

La aventura de ser mamá: A descansar se ha dicho

Tuxtla.- Hola amigos, hoy les escribo un poco más relajada, pues a partir de esta semana inicia mi incapacidad laboral y ya me toca descansar unos días para esperar la llegada de Renata, una incapacidad que llegó antes de lo que yo hubiera querido, pero estoy segura que es el mejor momento para tomarla.



De acuerdo con las prestaciones del IMSS, me tocan 84 días naturales de descanso, yo quería “aguantar” lo más cercano posible al parto, o sea un par de semanas más, pero lo cierto es que cada día me siento más cansada y el médico consideró oportuno que me incapacitara de una vez, para poder tener al menos dos o tres semanas de descanso laboral antes de aliviarme.


Y digo descanso laboral, porque sé que no puedo echarme a dormir todo el día, tengo una toddler que está más demandante que nunca, y el estar en casa todo el día va a aumentar su apego y sus necesidades, por lo que tengo que gastar mis últimas energías en jugar con ella y atenderla como hija única, antes de que se convierta en hermana mayor.


Tener tres meses libres de trabajo me parece una maravilla, aunque con mi primera hija el día no me rendía, y ahora con dos sé que la carga será aún mayor y terminaré el doble de cansada, en definitiva tres meses de licencia no son suficientes para una nueva mamá, pero son bastante buenos.


La diferencia es que la vez pasada, todavía me eché otros tres meses de home office debido a que la pandemia estaba en su punto máximo y por mi lactancia era vulnerable, así que estuve casi los seis meses de Elisa estando con ella, y cuando regresé a trabajar no la dejé tan chiquita, cumplimos con la lactancia materna exclusiva y se pudo quedar con sus abuelas.


Eso es lo que me preocupa, que dejaré a Renata de apenas dos meses, además de tener también a Elisa revoloteando alrededor, pero pienso que cuando lleguemos a ese momento ya veremos cómo lo resolvemos, para no estresarme antes de tiempo... me encantaría tomarme un año sabático para ser mamá de tiempo completo, aquí entre nos, pero lo cierto es que esta situación actual no lo permite, y a más hijos, más esfuerzo para darles lo mejor.


Así que aprovecharé estas semanas para lavar la ropita que Elisa le heredará a Renata, hacer los últimos trámites y vueltas, ir a mis consultas y laboratorios, definir el hospital, hacer nuestra maleta, ver a familia y amigos que no he podido ver, y aprovechar al máximo a mi Elisa, a mi familia, pues nuestra vida está a punto de cambiar.


Sigo un poco anémica, aunque es lo esperado durante el embarazo, así que también me daré el tiempo para comer mejor, vivir menos ajetreada y entrar en modo “nesting”... es un nuevo término que leí con alguna mamá milennial, que significa que te entra el espíritu de arreglar la casa como loca, dicen que le pasa mucho a las mujeres que están por aliviarse.


Así que por aquí nos estaremos leyendo... estaré desconectada del trabajo pero no de mi columna, que para mi es un desahogo y una forma de contarle a otras mamás lo que estoy viviendo, para así sentirnos todas más acompañadas. ¡Deséennos éxito!