• ALEJANDRA OROZCO

La aventura de ser mamá: Bebé a altas temperaturas

Tuxtla.- El calor no da tregua, y todos lo estamos resintiendo. Aunque los bebés suelen tener su temperatura corporal más alta que un adulto, y solemos taparlos más “para que no se enfermen”, las altas temperaturas que estamos registrando las siente cualquiera.



En especial Elisa, que heredó de su papa la poca tolerancia al calor, suda rapidísimo, suda cuando come y tiene ciertos puntos de la cabeza donde suda más que de otros... es muy raro, pero es igual que Rodrigo en ese sentido.


Además, es de piel delicada, por lo que le sufre bastante a este calor, ya le cortamos el cabello y eso la mantiene más fresca del cuello, pero se le empapa el fleco y su cabeza se llena de gotitas de sudor súper rápido.


En esta temporada, es hasta necesario dejarla un ratito sin ropa, sin pañal; pobres bebés, no me imagino lo incómodo que debe ser aguantar un pañal todo el día, más bajo estas circunstancias, por lo que creo que debemos darles un respiro.


También la dejamos descalza todo el tiempo... ya da sus primeros pasitos pero los especialistas dicen que lo mejor es dejarlos explorar con los pies descalzos, esto ayuda a que sientan texturas, no se deforme el pie con los zapatos y se afiance mejor la pisada, sobre todo cuando están aprendiendo, lo de menos es estar trapeando diario o lavarle los pies después de caminar.


Curiosamente, a Elisa le molesta, le da miedo, le enoja, no sé bien, el hecho de verse los pies sucios... no le gusta, es muy chistoso, pero cuando trae los pies todos negros hace cara de disgusto y hay que lavárselos de inmediato para que no llore.


También la dejamos en camiseta o con pañalerito ligero lo más que se puede, y el otro día pasó algo muy curioso: yo estaba trabajando, Elisa se quedó con su papá en la tarde, y le pidió que la bañara... empezó a decir “agua, agua”, mientras se frotaba el cuerpo y la cabeza, para después señalar al lavabo... quería bañarse.


Es que le encanta jugar agua. Llámese alberca, tina, regadera o últimamente el lavabo, ella es feliz chapoteando, hasta le digo que quizá fue pescado en su otra vida, lo cierto es que se refresca bastante cuando la bañamos en el lavabo, a manguerazos, con agua fresca para quitarle el mal humor, y de paso escuchar sus carcajadas.

También le damos agua fría, paletas de hielo, fruta fresca, lo que sea para ayudarla un poquito, se ve que le sufre y a veces ni dormir puede, ni porque le pongamos el ventilador directo, es que aparte están los zancudos, por lo que el pabellón o mosquitero filtran un poquito y le impiden recibir todo el aire fresco.


He estado leyendo que los niños no se enferman por el frío. No lo dice Google, lo dicen pediatras y doctores que amablemente comparten sus conocimientos profesionales en redes sociales, en muchas ocasiones he leído que lo que enferma a un niño son los virus, no el frío, y que no debemos sobreprotegerlos, menos si hay tanto calor y necesitan un respiro.


Si es necesario, hasta la bañamos dos veces al día, lo importante es mantener el calor a raya y tenerla más cómoda, por ahora los vestidos de fiesta tendrán que esperar, le estamos sacando provecho a la ropa ligerita y fresca de algodón; total, que a esta edad con todo se ve divina.


Si hay alguna otra mamá primeriza leyendo esto, les diría que no tengan miedo: al principio yo tampoco quería que tocara ni el suelo, el año pasado aún con este calor la bañaba con agua tibia, pero lo cierto es que vivimos en un estado muy caluroso y de nada sirve exagerar.


Procura tenerlos cómodos, déjalos jugar con el agua, pues a fin de cuentas son niños, y a eso hay que sumarle que viven en pandemia y tampoco los podemos llevar a la playa, al balneario, ni siquiera a la plaza porque a veces ni el clima prenden, tú compárteles un helado (hasta de leche materna les puedes hacer si tienen de 6 a 12 meses) y disfruta con ellos del calorcito y el agua, hay muchas actividades en familia que se pueden hacer sin gastar un peso ni tener que salir de casa.