• ALEJANDRA OROZCO

La aventura de ser mamá: La primera semana de Elisa

Tuxtla.-La semana pasada tenía mucha expectativa respecto a la primera semana de Elisa en la escuela… me imaginaba que iba a estar feliz desde el primer día, que sería una semana difícil pero satisfactoria… y la verdad es que nada salió como yo lo esperaba.


El lunes pasado me levante más temprano de lo habitual, me alisté y terminé de alistar las cosas de las niñas, que ya había dejado arregladas una noche antes, y quise dejar un buen margen de tiempo para arreglar a las niñas por cualquier contratiempo.

Afortunadamente las dos se levantaron solitas a la hora que había considerado, siempre se despiertan a esa hora, pero en esta ocasión en vez de darles chichi para volverlas a dormir me puse a alistarlas para la escuela.

Como de costumbre, tuvimos que perseguir a Elisa y negociar con ella para cambiarla y peinarla, pero estaba muy emocionada por ir a la escuela y aún así, salimos rayando de la casa, y nos topamos con un tráfico nunca antes visto por esos rumbos a esa hora, ni siquiera había donde estacionarnos y la escuela parecía un hormiguero, entonces me bajé con Eli mientras Rodrigo y Reno nos esperaron en el carro.

Entramos con cubre bocas y en un filtro anoté que no tenía ningún síntoma respiratorio, nos pusimos gel y pasamos al área de checado de pañal, revisaron que todo estaba en orden y pasamos a su salón.

Aunque afuera estaba súper contenta, desde que le revisé el pañal empezó a llorar, saliendo de ese filtro nos topamos a Rodrigo con Reno que ya habían entrado, y la fuimos a dejar juntos a su salón… el llanto no paró, la dejamos con su maestra, en un salón donde ya había otros tres niños y todos estaban llorando, le dedicamos las sonrisas más hipócritas de la vida y la dejamos ahí, prometiendo que regresaríamos pronto, oyendo sus gritos mientras caminábamos hacia la puerta.

Los dos teníamos ganas de llorar… y es que sí estaba muy emocionada, pero creo que no dimensionó que a la escuela iría sin nosotros, y cuando le cayó el 20 empezó el sufrimiento… por supuesto que todo el día estuve pensando cómo estaba y en escribirle a la maestra para preguntarle, pero creo que no era la única y no quise ser una mamá tóxica.


Me apuré a hacer mis cosas para llegar puntual a traerla, y la encontré con lágrimas en los ojos… salió corriendo gritando “mami” y la abracé… la abracé muy fuerte. La maestra me dijo que se la pasó triste todo el día, que no quería nada, pero que desayunó y comió muy bien y se echó una siesta de media hora, cosa que ya no estaba acostumbrada a hacer…

mi hermana fue conmigo y saliendo le invitó un helado.

Ese día notamos un cambio en ella… estuvo muy amable y tranquila, no sé si porque nos extrañó mucho o porque dormir su siesta la tuvo de buen humor, pero fue un cambio bastante repentino que duró unas horas, ya luego empezó con la rebeldía de siempre.

El segundo día, desde que se despertó lloró y nos dijo que no quería ir a la escuela… a la hora de la entrada estaba contenta y me pidió ir a su salón, pero también se quedó llorando, cuando fui por ella la maestra me dijo que estuvo mejor, que solo lloró un rato y estuvo participativa y jugando, aunque, la encontré con fiebre.

Justo un día antes, en la escuela de Renata me dijeron que estuvo con mocos y que mejor se quedara en casa, entonces ese mismo martes las llevamos al doctor, porque llevaban ya dos meses sin mejorar, y de paso Rodrigo y yo tampoco estábamos al 100.

El pediatra nos dijo que por todos los síntomas y el tiempo, seguramente era un bicho atípico, entonces nos mandó antibiótico a los cuatro, porque dice que nos estábamos recontagiando entre nosotros, y ya nos quedamos más tranquilos… incluso, ya estaba pensando llevarlas con otro especialista, pensando en una alergia o algo peor, pero ya acabamos el tratamiento y al parecer estamos mucho mejor todos.

Así que esta semana regresan a la escuela, esperando que ya no se me enfermen tan seguido, aunque siendo realistas apenas están activando su sistema inmune y dicen los expertos que los mocos duran de aquí a abril… bueno, van a tener puente, así que solo irán un par de días y a casa otra vez.

Se me pasó contarles la semana pasada, que ya no me estaba extrayendo más que una o dos onzas porque Renata ha estado pegada al pecho toda la noche, así que la semana pasada dejé de mandarle lactancia materna y en la guardería le están dando fórmula, ahora somos lactancia mixta.

La verdad no me siento mal, afortunadamente la fórmula le cayó bien, no la estriñe ni la afloja, las nanas dicen que se la termina toda así que ya es una ventaja si quiero empezar el destete pronto… en la casa le sigo dando pecho, y a Elisa le cuento del 1 al 10, ahí vamos poco a poquito para que no lo resientan demasiado.