• ALEJANDRA OROZCO

La aventura de ser mamá: Un pequeño cambio de planes

Tuxtla.- Esta semana, nos tocó ir a consulta con el ginecólogo, para revisar cómo va Renata y cómo estamos las dos en general. Está muy bien, pesa casi dos kilos 300 gramos, se mueve mucho y está creciendo, aún tiene enredado el cordón en el cuello, pero hasta ahora no es peligroso.



El pequeño cambio de planes, es que el doctor dice que no llegamos a enero... sino que a más tardar, el veintitantos de diciembre ya estaríamos recibiendo a Renata, por lo que nos espera una Navidad y Año Nuevo un poquito diferentes a lo que habíamos planeado.


De hecho, yo todavía no quería pedir mi incapacidad en el trabajo, quería esperarme como a mediados de diciembre para poder disfrutar a las niñas al máximo, pero creo que no se va a poder, porque aumenta el riesgo de que el parto se adelante y de que yo no descanse lo suficiente.


De hecho, ya me agito bastante y cada vez me duele más la cintura, esta panza está más grande que en mi primer embarazo y no sé hasta dónde vaya a crecer, y aunque no puedo descansar igual porque Elisa está muy demandante, al menos así ya no me expongo, porque hasta salir con el carro es un riesgo hoy en día.


Así que prácticamente estaré descansando unas tres semanas antes de que nazca Renata, esperamos que para Navidad ya esté con nosotros, por lo que pasaremos unas fiestas en casa, disfrutando la extensión de nuestra familia.


La noticia nos cayó un poco de sorpresa, porque la esperábamos para el otro año, pero también nos da mucha alegría, ya no podemos esperar a conocerla y parece que va a estar más grande y pesada que Elisa, dice el doctor que eso es muy común en los segundos embarazos.


Una parte del parto ya está cubierta, nos falta afinar detalles como en qué hospital nacerá, con qué ropa la sacaremos, pero en general ya sabemos qué nos espera y ojalá no tengamos contratiempos, también nos gusta que nazca este año, para que no tenga problemas para entrar a la escuela.


También vendrá, si Dios quiere, en el mes que Rodrigo y yo cumplimos años, así que mejor regalo no podemos tener, en pocas palabras ya estamos en cuenta regresiva, y a pesar de que no es la primera vez, la alegría y la emoción siguen siendo igual de grandes.


Estamos en la semana 34. Prácticamente, Renata estaría naciendo a las 38 semanas, igual que Elisa, porque el doctor dice que si nos esperamos más, podría calcificarse mi placenta o acabarse el líquido amniótico, por lo que no vale la pena correr riesgos de que se agrave el parto.


Así que estamos ya a la espera, con los preparativos, con una inmensa felicidad y esperando en Dios que todo salga tan bien como con Elisa, también nos causa expectativa y nos preocupa un poco cómo va a reaccionar ella con su nueva hermana, pero sé que cuando las vea juntas, me va a explotar el corazón de amor.