• ALEJANDRA OROZCO

La bandera de cabeza, símbolo de protesta migrante

Tuxtla.- En días pasados, la presencia de migrantes centroamericanos en la capital ha incrementado, o al menos están más visibles en las calles, sin embargo ya llevan aquí varios meses y no porque así lo quieran, sino porque no tienen de otra.


Óscar Carvalho es uno de ellos, vino desde Nicaragua hasta la estación El Cupapé, en Tuxtla Gutiérrez, para que le den los papeles que acrediten su estancia en nuestro país; al acercarnos nos muestra su bandera pero al revés, y al corregirlo, nos explica que no es una confusión.

"Nosotros queremos llegar a los Estados Unidos, que nos ayuden con una visa humanitaria, por eso yo pongo mi bandera así, no es por ignorancia, sino es una forma de protesta, porque nuestro país nos ha dado la espalda”, protesta.

Aquí en Chiapas no ha tenido respuesta, le dicen que sus papeles no son originales y los procesos los considera demasiado lentos; ya no hay condiciones para permanecer en Tuxtla, donde ha estado desde hace seis o sie7e meses.

“Por mi CURP he tenido que esperar meses y quienes están atendiendo aquí adentro -de El Cupapé- son de Tapachula, su circunscripción está allá, nosotros estamos durmiendo en la calle, sin trabajo, somos perseguidos políticos y estamos exponiendo la vida, cuando solo venimos de tránsito”, confiesa.

A su lado, su compatriota Jessica López está igual de enojada, pues no les están sellando los pasaportes a los de Tuxtla, solo a los de Tapachula, aunque considera que están en el marco de lo legal.

"No queremos interrumpirles la paz que ustedes tienen como mexicanos, lo único que queremos es que nos ayuden porque este país para nosotros es de tránsito, no estamos pidiendo refugio aquí", señaló.

Sin embargo, no todos enfrentan la misma realidad: María Vázquez, originaria de El Salvador, nos cuenta entre lágrimas que, a pesar de contar con documentos de la Fiscalía de su país, que avalan que fue víctima de secuestro, no se los hacen válidos, ella lleva cuatro meses aquí, los mismos que ha pasado sin recursos ni dónde dormir.

“Ya no puedo seguir más aquí, les pido la visa humanitaria para seguir mi camino porque no puedo estar cerca de frontera, porque la pandilla es criminal, nos sigue, nos sigue demasiado... nosotros andamos niños, tenemos que darles de comer, ver dónde dormir, y como dicen los demás compatriotas, no tenemos ya recursos", señaló.

Ellos no vienen porque así lo quieren, se dicen estar de pasada, por eso piden que se les otorgue el documento necesario y solo por eso paran, necesitan la visa humanitaria para subir más por territorio mexicano, y si no se lo permiten admite que mejor se hubiera quedado en su país, no tiene credenciales, viene con su esposo y dos hijos, por lo que opina tienen que darles prioridad.


Jenny Velasco es originaria de Venezuela, estuvo 25 días detenida por una falta administrativa con su niña, en los cuales asegura que se violaron sus derechos humanos y de la niñez, sin embargo se quedó en Chiapas bajo el marco de lo legal, durmiendo en la calle, asegura que al buscar trabajo le ofrecen 500 pesos semanales por no tener papeles, mismos que no le alcanzan ni para una renta.

“Sin embargo hemos recibido respeto de la gente, que ha sido muy humana, nos dejan agua, pan, galletas y no venimos a dar lástima ni problemas, aquí en Tuxtla también habemos inmigrantes, solo queremos una solución”, exigió.

Los migrantes señalaron que adentro de la estación había más de 100 personas procedentes de Tapachula, mientras ellos radican aquí en Tuxtla, duermen aquí y no los quieren atender aunque esperen, afirman que le han sellado pasaportes y dado visas sin papeles ni identificaciones a otros, por lo que ellos también merecen atención.

Un migrante de Honduras que decidió reservarse su nombre, nos comparte que salió de Tapachula porque Migración cerró y los mandaron para acá sin sello para agilizar su documento, sin embargo ahora les piden el sello y ya no puede regresar porque no tiene para su pasaje, señala que tiene todos sus documentos y no le habían pedido el sello, pero lleva días durmiendo afuera.

La Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) recibió en 2021 una cifra récord de solicitudes de refugio, fueron 131 mil 448, lo que denota un flujo cada vez mayor de migrantes en nuestro país.

Mujeres y niños necesitan ayuda

Un lugar seguro para las migrantes que transitan solas o con sus hijos es la Casa de la Mujer Migrante, donde actualmente se están quedando 30 mujeres y niños, en este lugar se les da cada y comida debido a sus necesidades, pero funcionan a través de donativos.

Su directora, Yaneth Gil, mencionó que en los últimos 20 días ha aumentado la afluencia y demanda de migrantes pidiendo asilo, por lo regular se quedan de tres a cuatro meses, pero últimamente se han quedado en promedio 15 días, ya que necesitan seguirse moviendo, o deciden avanzar aún sin tener el salvoconducto para poder hacerlo.

Es por ello que pide a la ciudadanía que los apoyen con víveres, tales como Maseca, frutas y verduras, atún, enlatados, leche para niño, pañales, arroz, avena, aceite, sardinas, galletas, cereal, sopas o lo que puedan dar, para poder abastecerse y que nadie se quede sin alimentos.

Los donativos se pueden hacer al 9611722110 o en la Casa de la Mujer Migrante, ubicada en la 17 poniente entre 4a y 5a sur #518 en la colonia Xamaipak.