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La Paz en la zona de Los Chimalapas ahora si está en riesgo


Una de las características en México son los conflictos territoriales, y en particular en Chiapas ha sido un problema enorme desde hace muchos años y precisamente uno de esos conflictos que parece esta llegando o ya llego a su fin; es la disputa de la Selva de los Chimalapas. Y es que desde 1967 ha existido una fuerte disputa por la Selva de los Chimalapas, entre Chiapas y Oaxaca. La región de los Chimalapas se encuentra en el corazón del Istmo de Tehuantepec, en el oriente del estado de Oaxaca; y se destaca por ser el lugar cuyas selvas húmedas y bosques mesófilos se encuentran en muy buen estado de conservación, por lo que es la zona de mayor biodiversidad de México. Incluso, en el año 2014, se estimó que dicha región produjo 40% de los escurrimientos pluviales del país, es decir que esta área de 595, 000 hectáreas fue responsable de producir casi la mitad de los escurrimientos pluviales en el territorio nacional. El conflicto por las tierras en los Chimalapas, se dio con un primer incidente ocurrido en la década de 1940. Cuando se estableció en la región una empresa maderera, de origen michoacano, que obtuvo concesiones para explotar los recursos forestales en las tierras comunales de los zoques de Santa María y San Miguel Chimalapa. Eso debió ser una gran afrenta por el saqueo de sus tierras. Pero, ¿cuándo comenzó el conflicto entre los estados vecinos: Oaxaca y Chiapas?. El conflicto por la selva de los Chimalapas comenzó en 1967 fecha en la que el gobierno federal concedió al estado de Chiapas 6, 000 hectáreas de esta región, localizadas en territorio oaxaqueño, y a la que llegaron asentamientos de tzotziles y zoques chiapanecos; lo que inconformó a los zoques oaxaqueños, y desde ese entonces la disputa persistía hasta hace unos días. Porque La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) falló a favor del estado de Oaxaca respecto a la creación de un nuevo municipio en su territorio por parte de Chiapas, por lo que este último perdió el municipio Belisario Domínguez.

El proyecto de sentencia a favor de Oaxaca que aprobó la semana pasada la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) fue una decisión unilateral, sesgada, política y sin razón que solo escuchó a una de las partes, Oaxaca, haciendo a un lado los limites históricos con los que Chiapas se sumó a la República mexicana. La determinación de los ministros de la Corte, fue una decisión por demás arbitraria, que por donde se le vea ha sido un robo, aunque digan que su determinación sea inatacable, pues a partir de esa decisión los chiapanecos, sobre todos los de la región de Los Chimalapas han iniciado diversas acciones para la defensa de nuestro territorio. El pueblo chiapaneco será que inicie la pelea, sin contar con el apoyo de ningún político, esos que parásitos que viven de la política, que desde muchas generaciones viven sin trabajar a través de las bondades de los cargos públicos.

Tampoco se pueden contar con diputados federales, locales, senadores, exgobernadores porque está demostrado que solo vienen a enriquecerse y hacer negocios con los cargos de elección popular, dejando siempre al terminar sus periodos de gobierno en banca rota las arcas de gobierno. Lo anterior, está demostrado, ningún lacayo que le sirven al gobierno a alzado la voz por el despojo que quieren hacer con Chiapas, toda vez que desde su escritorio, desde sus cómodas oficinas le dan la razón a los oaxaqueños diciendo que con ello la defensa de Los Chimalapas, lo califican como un “acto de justicia que da la razón histórica, jurídica y ecológica” al pueblo zoque. Si en todos estos años la paz en la zona de Los Chimalapas se ha mantenido a partir de la creación del municipio Belisario Domínguez y el asunto de límites feneció en el 2012, el riesgo de futuros enfrentamiento entre los pobladores de ambos lados está latente, eso sin duda.