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Los pangolines vivieron en Europa hasta hace 2 millones de años

Tuxtla.- Claire Terhune, profesora asociada de antropología de la Universidad de Arkansas, admite que el fósil de pangolín prehistórico encontrado en un yacimiento de Rumanía, un húmero, “no es nada bonito, es un solo hueso, pero representa una nueva especie de un animal muy difícil de encontrar”. Asegura estar orgullosa de haberlo descubierto, pues el registro fósil de los pangolines es extremadamente escaso. Y no es para menos. Lo que ella y su equipo tienen en las manos son los restos del pangolín más joven encontrado en Europa, el único que vivió en el pleistoceno, un período comprendido entre hace 2,6 millones de años y unos 11.700 años.



Encontraron la pieza en Grăunceanu, un rico yacimiento situado en el valle del río Olteţ, en Rumanía, donde Terhune y su equipo de colaboradores habían estado trabajando durante una década en busca de registros fósiles de las criaturas que poblaron el continente europeo hace millones de años: desde primates hasta jirafas, desde rinocerontes hasta antiguos tigres de dientes de sable, y ahora, un ejemplar de pangolín, una especie que actualmente solo se encuentran en zonas tropicales de Asia y África.


«Lo que es especialmente emocionante es que, aunque algunos trabajos realizados en la década de 1930 sugerían la presencia de pangolines en Europa durante el Pleistoceno, esos fósiles habían desaparecido, y otros investigadores dudaban de su validez – afirma Terhune-. Ahora sabemos con certeza que los pangolines estuvieron presentes en Europa hace al menos 2 millones de años».


«Ahora sabemos con certeza que los pangolines estuvieron presentes en Europa hace al menos 2 millones de años». Claire Terhune, profesora asociada de antropología de la Universidad de Arkansas


Los pangolines son unas criaturas muy particulares. Como están cubiertos de escamas de la cabeza a la cola, a veces se los confunde con reptiles, pero en realidad son mamíferos. Las ocho especies que existen en la actualidad están amenazadas, y dos de ellas se enmarcan dentro de la categoría ‘en peligro crítico’ por la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza. De hecho, se trata del animal más traficado del mundo, especialmente en Asia. En países como China o Vietnam, su carne es considerada un manjar y sus escamas son utilizadas como ingrediente de medicina tradicional para el tratamiento de remedios como el asma, el reumatismo o la artritis.


Sin embargo, hace millones de años se extendían por el continente europeo, según el registro fósil. Los datos documentados en esta investigación publicada a finales de 2021 en la revista especializada Journal of Vertebrate Paleontology desvelan que el fósil tiene una antigüedad de entre 1,9 y 2,2 millones de años, lo que lo sitúa en el período del pleistoceno (hace entre 2,6 millones y unos 11.700 años). El hallazgo es especialmente significativo, pues investigaciones anteriores sugerían que estos animales desaparecieron de Europa durante el mioceno medio, hace aproximadamente unos 10 millones de años. En trabajos anteriores incluso se planteaba la posibilidad de que fueron desplazados hacia entornos ecuatoriales debido al descenso de la temperatura.



La especie – la más joven y mejor documentada de Europa, y el único fósil del viejo continente perteneciente al pleistoceno- obliga a revistar la literatura científica relacionada con la evolución y la biogeografía de estos animales. Por si fuera poco, Smutsia olfeniensis, como se denomina este nuevo miembro del antiguo linaje de los pangolines, comparte varios rasgos únicos con otros parientes vivos del mismo género, actualmente circunscrito a algunas regiones de África.


¿Cuánto tiempo vivieron los pangolines en Europa? ¿Es probable que se desplazaran hacia latitudes con climas menos fríos? “Es muy difícil saberlo, porque actualmente no disponemos de muchos fósiles -afirma Terhune a National Geographic España-. La brecha temporal es tan extenso (abarca entre 10 y 2 millones de años), que es probable que no existieran en Europa, o puede que sí que existieran, pero no hayamos encontrado fósiles… o quizá que no se hayan conservado. Como son tan raros de ver, es poco probable que estemos tomando muestras de su verdadera distribución geográfica y temporal. Es difícil concluir si el hallazgo de este fósil es un hecho fortuito, o si demuestra que prosperaron en entornos como el de Grăunceanu”, concluye la investigadora.


Los miembros actuales del género Smutsia, tienden a habitar en espacios más abiertos y áridos, como los que se encuentran actualmente en este yacimiento de Rumanía, sostiene Terhune, quien afirma que su equipo de investigación (formado por Sabrina Curran, de la Universidad de Ohio, Timothy Gaudin, de la Universidad de Tennessee y Alex Petculescu, del Instituto de Espeleología Emil Racoviţă de Bucarest) dedicó mucho tiempo a indagar cómo eran los ecosistemas del valle del río Olteţ hace unos 2 millones de años. Descubrieron que eran zonas abiertas, aunque con alguna fuente permanente de agua disponible, algo que queda patente debido a la gran variedad de especies identificadas en el yacimiento hasta la fecha. Posteriores análisis ayudarán a determinar esta hipótesis.


¿Significa esto que los actuales pangolines africanos descienden de aquellas poblaciones europeas?, preguntamos a la investigadora- “Desgraciadamente, no tenemos suficientes pruebas para llegar a esta conclusión, aunque sí que sabemos es que todos los fósiles de pangolines encontrados anteriormente estaban menos relacionados con los géneros actuales, pero eso no significa que el clado de los pangolines proceda de Europa”. De momento, hemos comprobado que poblaron el viejo continente hasta hace menos tiempo del que se pensaba. Y eso podría ser solo la primera pista.