¿Maleficio del campeón? El duro antecedente que Argentina busca aplastar en su debut
- Redacción
- 15 jun
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Kansas City, (EFE).- La selección de Argentina iniciará este martes la defensa de su corona universal en la Copa del Mundo 2026, enfrentando a su similar de Argelia sobre la cancha del Estadio Arrowhead. Más allá de la planeación táctica para sumar los primeros tres puntos del certamen, el conjunto sudamericano salta al terreno de juego con la misión obligatoria de sacudirse una inercia histórica negativa: romper el maleficio que arrastra la Albiceleste en sus debuts como campeona reinante, una condición bajo la cual nunca ha podido registrar una victoria ni un empate.

Los antecedentes estadísticos de la FIFA encienden los focos rojos en el campamento argentino. Tras consagrarse monarca en casa en 1978 y levantar la copa en México 1986, el representativo nacional sufrió dolorosas e inesperadas derrotas de 0-1 en sus estrenos posteriores. La primera caída ocurrió en España 1982 ante Bélgica en el Camp Nou con la presencia de Diego Maradona; la segunda se registró en Italia 1990 frente a la escuadra de Camerún en el Giuseppe Meazza, un tropiezo que obligó al cuadro de Carlos Bilardo a clasificar de última hora a la fase de eliminación directa.
El fenómeno del "mal de campeones" no es una problemática exclusiva del fútbol sudamericano. El balance histórico revela que la mitad de los monarcas vigentes tropiezan en su debut de la edición consecutiva. Las bitácoras del torneo recuerdan goleadas de escándalo como el 1-5 que Países Bajos le propinó a España en Brasil 2014, la sorpresiva caída de Francia ante Senegal en 2002 (0-1), e incluso el histórico descalabro de Alemania ante México (0-1) en el arranque de Rusia 2018, confirmando el peso que representa portar la etiqueta de favorito absoluto.
Para esta cita, el sinodal de Argentina será la delegación de Argelia, combinando africano que disputa su quinta fase final y que regresa al panorama de la máxima justa tras ausentarse de las vitrinas de Rusia 2018 y Catar 2022. Con el antecedente directo de Brasil 2014 como su mejor actuación histórica al avanzar a los octavos de final, los dirigidos por Vladimir Petković saltarán al césped con la etiqueta de víctimas sobre el papel, un escenario ideal para intentar emular las grandes hazañas del pasado y descarrilar el debut de la Scaloneta.








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