• ALEJANDRA OROZCO

María Candelaria, productos de Ocosingo para el mundo

Tuxtla.- Chiapas es un estado lleno de riqueza cultural, patrimonial y de todo tipo, y esa es la imagen que María Candelaria quiere proyectar al mundo: lo está logrando, al ofertar productos de la región en diversos bazares que incluso han llegado a otros estados del país, y sigue en la búsqueda constante de clientes y espacios de exhibición.


Fue en 2015 cuando empezaron a sacar sus productos en el mismo Ocosingo, ella es originaria de Tuxtla, pero desde el 94 se mudó por motivos de trabajo, en ese entonces, el municipio se conocía por la guerrilla y no por nada más, entonces empezaron a instalar negocios de restaurante, pero realmente querían tener un producto que diera a conocer la marca de Ocosingo como tal.



“Fue así como en el 2000 nos reunimos con un chef de Villahermosa, José Luis Zebadúa y su servidora y empezamos a ver qué podíamos impulsar como producto y fue el queso de bola, en ese entonces ya llegaban a degustaciones y a conocer la elaboración del queso, manejamos quesos doble crema, trabajamos varias variedades como el enchilado, corazón de mantequilla, panela, botanero, y otro que en vez de cuajo se forra con quesillo, teníamos un grupo de artesanos de diferentes productos para poder dar a conocer lo que tenemos, lamentablemente hay autoridades que no se fijan en lo que tenemos, en que somos privilegiados en naturaleza, agua, etcétera”, señaló.


Por ejemplo, a dicho municipio, señala que acuden indígenas de sus comunidades a un tianguis donde ofrecen tomate, chapaya, cebolla de cola, chile, miel, queso, nuez macadamia, aproximadamente 10 líderes entre los que destaca una gran cantidad de mujeres que lamentablemente no dan a conocer su producto, sino lo llevaban en canastas, en este lugar no hay un centro artesanal como tal, por cuestiones de humedad se cerró el que había, así que se formó este grupo al que también pertenece una marca de cerveza artesanal, propiedad de unos jóvenes ingenieros emprendedores que traen cierto producto de Alemania para la elaboración de su cerveza.

“Nos agrupamos para salir a vender, hace tres años, antes de la pandemia, empecé a tener contacto con presidentes municipales de fuera para tener un intercambio cultural, se les plantea que vengan y traigan producto de su región y hacemos una expo en el parque central, buscamos desayunos, comidas y habitaciones económicas con patrocinadores y afortunadamente tres empresas grandes nos apoyan, cuando vieron que se hizo realidad se maravillaron, sobre todo los productores del Estado de México y tuvieron buenas ventas, lamentablemente con la pandemia muchos tuvieron que cerrar y algunas cuestiones que ya teníamos se cancelaron o pospusieron, ahorita hay ciertos estados en semáforo verde que sí nos dan la oportunidad de promocionar los productos con todas las medidas de seguridad, los llevamos en hieleras, manteniendo el permiso de traslado porque no en todos lugares puedes circular, hay aduanas pero nos apoyan”, señaló.

María está de lunes a viernes en Ocosingo mientras que sábados y domingos está aquí, también participa en los tianguis de Empresarias Unidas de Chiapas desde hace un año, pues es la alternativa ideal a tener un local físico, donde hay que pagar mucho por publicidad, por la renta que no es nada económica, llevar tu producto y tener a una persona atendiendo, resulta muy difícil por la situación económica, sin embargo ella es la única de Ocosingo que entra con estos productos, hay otras marcas de belleza o calzado, pero no se repiten productos para que todas puedan vender.


“De dos años para acá se han incrementado mucho los tianguis aquí en Tuxtla, hay compañeras que comparten mi contacto para pedidos, así es como nosotros manejamos las ventas aparte de en línea, sigo con el restaurante pero tenemos otros productos en la familia, por ejemplo el queso que yo manejo es Santa Rosa, gracias a la producción de leche en el rancho; cuando hay buena producción es en temporada de calor, en lluvia las vacas no dan leche y ahí se nos dificulta por ser un periodo largo, el ph es diferente al de la tierra de Pichucalco, Rayón, Cintalapa, no se les dan productos químicos, es muy diferente”, explicó.

Su producto es único, pues según estudios de Chapingo, el queso de bola es de los máximos a nivel internacional, por lo que han recibido invitaciones de Alemania o Francia, donde se cotiza muy bien, incluso ella hace sus demostraciones, y el próximo 7 y 8 de abril estará en el Hilton, a veces lleva un vino que elaboran ellos mismos y se degusta con el queso, ya que el dulzor y la acidez causan cierta cuestión motivacional que provoca felicidad; incluso hay regiones a nivel nacional que han tratado de copiar este queso, como Oaxaca, de donde hace cinco años vinieron a hacer un documental a una fábrica, se les explicó paso por paso su elaboración y copiaron la receta, nosotros en Chiapas tenemos un certificado y por eso es muy apreciado.

“Hay que buscar canales de venta, como mujer se nos dificulta un poquito pero debemos buscar contactos para llegar poco a poco, si tú no enseñas o prueban tu producto, cómo quieres vender, nuestra ganancia no es mucha pero hay que romper las barreras, hay comunicación entre amigos que te invitan, sin embargo hay que invertir para dar a conocer nuestros productos y dentro ya es más fácil por hacer contactos nuevos, el fin es que conozcan nuestra región, pues Chiapas es apreciado en todo el mundo por sus bellezas, gastronomía, artesanías, en Ocosingo tenemos ríos, lagos, zonas arqueológicas, para mí es un gusto conocer gente nueva, mi idea desde que llegue es dar a conocer lo que tenemos”, compartió.

Desde su experiencia, no es necesaria una inversión grande para emprender, basta con conocer el producto que quieren dar, estudiarlo, analizarlo, ver los costos, si es factible y con una pequeña inversión se va ampliando y creciendo, empiezas en lugar, te vas colocando en tiendas, y para ella no es una carga, pues incluso lo puedes hacer en tus ratos libres.

“Yo soy educadora y licenciada en turismo, a los 17 años una amiga me contactó para trabajar, para esto me salía de la casa sin autorización, era escribir a máquina, ser recepcionista de su jefe, luego me aceptaron y todos los días salía de 8:30 a 1:30, corriendo para luego comer, bañarme e ir a la escuela en la tarde, a mis papás les decía que iba a hacer tarea, hasta que les dije que estaba trabajando... me llovió, me preguntaron qué me faltaba, me dijeron que los estaba poniendo en vergüenza, entonces me condicionan a trabajar en otra empresa, ahí empecé a cotizar platillos, bocadillos, renta de salones, música, y así empecé a emprender”, mencionó.

A María la puedes encontrar como Ocobazar Artesanal, ya sea en redes sociales o en Ocosingo, se ubican a media cuadra del Club de Leones, en la 4a sur oriente del barrio Candelaria, listos para atender a sus clientes y seguir promoviendo todo lo que tenemos en Chiapas.