• EFE

Moody's reduce calificación de la eléctrica estatal mexicana CFE a Baa2

Ciudad de México.- La agencia Moody’s redujo este martes la calificación de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), empresa del Estado mexicano, de Baa1 a Baa2, con perspectiva "estable", en línea con la reducción a la nota soberana del Gobierno de México.


Esta rebaja también se da un día después de que Moody’s recortara la calificación de otra de las empresas estatales mexicanas, Petróleos Mexicanos (Pemex), que pasó de Ba3 a B1.

A través de un comunicado, la agencia calificadora detalló que la reducción en su nota se debe principalmente al recorte de Baa1 a Baa2 que hizo el 8 de julio pasado al Gobierno mexicano y su dependencia financiera del erario público de México.

Explicó que, aunque la perspectiva de la CFE es estable, “su desempeño financiero independiente seguirá siendo débil en los próximos 18 a 24 meses”, pese a que mantiene su grado de inversión.

Esto, “en medio de un entorno de altos precios del gas natural, desafíos relacionados con su gran programa de gasto de capital que requerirá financiamiento de deuda” .

De acuerdo con Moody’s, la CFE cuenta con un “muy fuerte” respaldo financiero por el Gobierno mexicano en caso de dificultades financieras, en medio de políticas energéticas emprendidas por el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, para fortalecerla.

También observó una evaluación de incumplimiento “muy alta” entre la empresa productiva estatal mexicana y el estado mexicano.


Moody’s señaló que desde comenzó el conflicto entre Rusia y Ucrania los precios del gas se han disparado, lo que refleja una incertidumbre en torno a la seguridad energética mundial, lo cual también elevó los costos operativos de la CFE, que se encarga del suministro eléctrico de todos los hogares en México.

La calificadora internacional consideró que la empresa estatal eléctrica puede recuperar sus costos a través de sus tarifas en el mercado mexicano a lo largo del tiempo o mediante transferencias gubernamentales extraordinarias, aunque dijo que “el tamaño y el momento son muy inciertos”.

Asimismo, estimó que la compañía estatal mexicana tiene “cierta flexibilidad” para ajustar las tarifas de los grandes consumidores mexicanos como son las empresas y las grandes industrias instaladas en el país.

“Pero los ajustes no mitigan completamente las pérdidas continuas por presiones de costos dados los topes de tarifas y los subsidios establecidos para clientes cautivos”, agregó la calificadora.