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  • AFP

Niños con el sueño americano, una triste realidad


Es increíble ver las cifras de niños, o bien menores edad que salen de su país para buscar el sueño americano, a esto vemos la gran necesidad existente en países como El Salvador, Guatemala y Honduras. A principio de año, enero y febrero se tiene una cifra de que más de 15.000 menores migrantes arribaron a la frontera norte mexicana. Incluso no se si recordamos al niño hondureño de 4 años de edad en abril, reportaron que estuvo viajando solo cerca del río Bravo en Reynosa, en el nororiental estado de Tamaulipas. Intentar cruzar para el otro lado es difícil para menores migrantes y no siempre estarán así como tú. En verdad que los niños son los más expuestas en estas travesías. Los peligros que atraviesan los niños abarcan desde la violencia en su lugar de procedencia y pasan por el trayecto, en el que son expuestos a traficantes, a extorsiones y a grupos del crimen organizado que los utiliza para transportar sustancias ilícitas. Algunos afrontan el viaje solos, mientras que otros se ven víctimas de las circunstancias, separados de sus familias o personas cercanas que se habían cargo de ellos durante el viaje. Sea como sea, la migración infantil es una realidad ante la cual el mundo debe movilizarse.

Los migrante que pasan por México, se ve familias completas, donde llevan arriesgando hasta los niños. Prácticamente suman 3 años en que los adultos casi siempre vienen acompañados de niños. Estos niños se han convertido en las principales víctimas de las incesantes crisis y de los conflictos prolongados en el tiempo. Además, también se ven obligados a migrar a causa de un medio ambiente constantemente degradado por la mano humana, el cambio climático y las catástrofes naturales. Y no podemos dejar de referirnos a la pobreza y a la desigualdad creciente en ciertas regiones. Hay un sinfín de peligros a los que pueden verse expuestos los niños en su búsqueda de una vida mejor. Los menores no acompañados o separados son libres a su manera y a menudo basan su esperanza en gente que se encuentran y que no duda en aprovecharse de ellos. Este grupo es el más vulnerable a cualquier forma de explotación física o moral. A menudo en este periplo se dan de cara con la violencia y se convierten en víctimas y expuestas a escenas terribles. Por su parte, la vulnerabilidad de las niñas reside en su exposición a la explotación, los abusos sexuales e incluso la prostitución.

La cifra de personas deportadas al Triángulo Norte de Centroamérica, formado por El Salvador, Guatemala y Honduras, bajó un 14,8 % entre enero y mayo en comparación con el mismo lapso de 2020, de acuerdo con datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) consultados este marte.

Según el reporte de la OIM, que cita cifras oficiales, en estos cinco meses fueron retornados 44.928 salvadoreños, guatemaltecos y hondureños, frente a los 52.708 casos registrados en el mismo lapso de 2020.

Esto representa una diferencia de 7.780 deportaciones.

Solo los retornos desde Estados Unidos en el período estudiado sumaron 5.180, un 78,4 % % menos que las 24.009 de 2020, mientras que los retornados de México pasaron de 28.117 a 39.389, una alza del 40 %.

Los datos de la OIM dan cuenta de que el país que más reducción de deportaciones registra es El Salvador con una caída del 74,6 %, por delante de Guatemala y Honduras, que computaron bajas del 16,5 % y 6,6 %, respectivamente.


Las deportaciones de menores de edad de Estados Unidos a estos tres países pasó de 2.444 entre enero y mayo de 2020 a 95 en 2021, una caída del 96,1 %, mientras que los retornos de niños y adolescentes desde México fueron de 3.914 en 2020 y se elevaron hasta los 4.624 en la actualidad, una alza del 18,1 %.

Cada año, más de 500.000 personas procedentes de estos tres países intentan migrar de manera ilegal a Estados Unidos en busca de mejores condiciones de vida, incluyendo miles de menores de edad.

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