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No hay excepción de transporte que no sea un negocio basto para los dueños


¿Quién no ha ocupado el servicio de mototaxi?, no solo en los municipios hay presencia de ellos, sino también en las colonias que demandan transporte público. Realmente la existencia de estos ha sido todo un éxito porque ha llegado a cubrir la demanda de la necesidad de movilidad. Las razones de su éxito son muy claras: conveniencia, rapidez y excelentes precios, una combinación ganadora para una sociedad que vive de prisa. Y, lamentablemente, muchas veces con poco dinero para invertir en transporte. Aunque hasta hace menos de dos años su modalidad como transporte público no estaba contemplada en la ley estatal, actualmente circulan alrededor de 20 mil mototaxis de forma irregular en por lo menos 77 municipios de Chiapas. Se trata de unidades que generan ganancias millonarias, pero son un negocio concentrado en manos de unas cuantas familias, bajo modalidades de cooperativas engañosas. “El Economista” ha expuesto a nivel nacional la magnitud del problema en la entidad. Aunque no existen datos exactos sobre la cantidad de unidades que prestan servicios en Chiapas bajo esta modalidad, según declaraciones del propio secretario de Movilidad y Transporte, Aquiles Espinosa, en el estado se estima la existencia de poco más de 20 mil mototaxis en funcionamiento. En sólo dos años (de 2020 a la fecha) el número de unidades se ha disparado a casi el doble. Ejemplo de ello es lo que sucede en el municipio de San Fernando, que pasó de tener 135 mototaxis en 2021 a 236 actualmente. La repentina expansión de esta modalidad tiene que ver en cierta medida como cacicazgos, mafias y redes de corrupción dentro de los gobiernos municipales que han facilitado su exponencial crecimiento. En San Fernando operan cinco organizaciones de mototaxistas. Aquiles Espinosa mencionó durante una comparecencia en 2019 que pese a que hay una sugerencia de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) de no permitir la circulación de mototaxis por ser inseguros, es materialmente imposible para la Secretaría retirarlos a todos. “Como son irregulares y no tenemos control sobre ellos, a veces salen a las carreteras, pero hay una realidad: es muy difícil decir que vamos a retirar a todos los mototaxis. Eso no se puede. En Ocozocoautla tendríamos que llevar al Ejército”, dijo en ese entonces. El 28 de octubre de 2020 entró en vigor una nueva Ley de Movilidad y Transporte del Estado de Chiapas, en la que por primera vez se considera expedir permisos para este tipo de unidades. El artículo octavo de la nueva ley dice que “en los municipios en los que a la fecha de publicación de la presente Ley existan vehículos denominados mototaxis prestando el servicio público de pasajeros, la Secretaría con base en el estudio técnico de factibilidad concederá permisos para su circulación exclusivamente a aquellos que se encuentren operando con una antigüedad mínima de tres años y cumplan los requisitos señalados en esta Ley y demás ordenamientos aplicables”.

En la realidad, aunque la nueva ley permite que mototaxistas con más de tres años de antigüedad tengan un permiso con una vigencia de un año, hasta el momento no se ha expedido ninguno, por lo que se trata de letra muerta. La justificación de la Secretaría de Movilidad y Transportes fue que le intención era otorgar premisos de un año para obligar al cambio de mototaxis por ecotaxis. Es decir, unidades que funcionaran a base de energía eléctrica. Pero eso no ha sucedido. La regularización de la operatividad de los mototaxis y del control que ejercen los líderes de organizaciones todavía no es una realidad y se trata de un servicio de transporte que moviliza a miles de personas diariamente. Mientras tanto, en este fango de irregularidades, unas cuantas personas se siguen beneficiando económicamente de un servicio público que solamente en el municipio de San Fernando genera más de 26 millones de pesos anuales.