• AFP

No todos aceptaron la vacuna anticovid


Una de las recomendaciones diarias de las autoridades de salud es de no confiarnos de los contagios del Covid-19, que aunque ya estemos vacunados es importante seguir previniendo con las medidas de prevención. Pero la verdad es que como mexicanos parece que nos dijeran lo contrario, porque al menos en Chiapas ya podemos ver a gente caminar sin cubre bocas, sobre todo en los municipios ya no es obligatorio el uso del cubrebocas. Pero esa confianza y falta de seriedad podría ponernos en aprietos, que por cierto acaba de pasar en la Ciudad de México y es qué informaron que la Ciudad de México regresará a semáforo amarillo, eso informó hace el viernes la Secretaría de Salud. En un comunicado, la dependencia indicó que para el periodo del 21 de junio al 4 de julio ocho entidades estarán en amarillo, cinco en naranja y ninguno en rojo. En un comunicado aparte, el Gobierno de la Ciudad de México indicó que de acuerdo con la última estimación de riesgo epidemiológico, la capital se ubicó en 9 puntos de 40. Según los lineamientos establecidos por el Gobierno de México, el punto de corte para estar en semáforo verde se encuentra en los 8 puntos. Hasta el momento Chiapas avanza con la vacunación anticovid, pero todos aceptaron la vacuna, existe aun mala información y es lamentable que crean en los que se dice y no lo que realmente es. Y si, en nuestro estado un total de 8 municipios que se rigen por usos y costumbres, decidieron no autorizar la jornada de vacunación contra covid-19 dentro de sus territorios. Recordemos que en Chiapas vivimos 5.7 millones de personas, pero se asientan un porcentaje de 26 por ciento que hablan lengua materna, hay municipios que se rigen por usos y costumbre. No obstante, aseguró que los puestos de vacunación se colocaron estratégicamente para que la población que habita en esos municipios donde no entró la vacunación tuvieran al alcance la posibilidad de vacunarse en los territorios contiguos. Otro de los municipios que no permitieron el acceso del personal de salud para que fueran vacunados es Nicolás Ruíz, la gente asegura que puede ser peligroso vacunarse, que incluso podrían estarles aplicando la vacuna para que mueran o inyecten el virus del Covid-19; así las cosas en esos municipios, lamentable como a ellos les llega una información o más bien mitos que lo creen. Otra de las comunidades que rechazaron la vacuna es Aldama, el pequeño pueblo de 7 mil habitantes. Las comunidades indígenas como Aldama tienen un historial de desconfianza hacia el gobierno federal. En el mejor de los casos, dicen los líderes comunitarios, han sido ignorados. En el peor de los casos, han sido víctimas de apropiaciones de tierras, discriminación, abusos y ataques. Esta vez, parece que la falta de información y las teorías de conspiración que se han extendido en la región son las culpables de que duden sobre las vacunas. El secretario municipal de Aldama, dijo a una prensa internacional que la gente allí, incluido él mismo, cree firmemente que las vacunas pueden hacer más daño que bien. Creen lo mismo que otros municipios, de que el virus viene en la vacuna. Sumemos que muchas personas en esas ciudades se comunican en sus dialectos nativos, la información del gobierno sobre su estrategia para la pandemia contra el Covid-19 en muchos casos se pierde en la traducción.

Pero en cierto modo, Aldama también ha tenido suerte. Sus residentes, principalmente los mayas tzotziles, rara vez viajan a las grandes ciudades y muy pocas personas las visitan, lo que les evita a la ciudad lo peor de la pandemia, y significa que muchos residentes no ven la necesidad de vacunarse y así casi todos los municipios, se mantienen en sus pueblos y no tienen necesidad de salir a la ciudad o a otro municipio, incluso hay municipios que no dejan pasar a cualquier persona a sus pueblo, o bien son revisados o hasta pagan cuota para poder pasar. Así que el Gobierno no es insistente y respeta su régimen de usos y costumbres, así como la confianza de sus medicina tradicional.

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