• RUBÉN PÉREZ

ONG’s, activistas y académicos alzan la voz por conflicto entre Aldama y Chenalhó

Tuxtla.- Organizaciones civiles, artistas, académicos, investigadores, entre otros sectores, externaron su preocupación por el contexto de violencia que a diario enfrentan los pobladores de comunidades enclavadas en los límites municipales entre Aldama y Chenalhó, en Chiapas.


En un documento que compartió el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas, explicaron que se trata de un conflicto añejo que, en los últimos cuatro años, se ha recrudecido significativamente, causando un enorme sufrimiento a pobladores de ambos municipios.

Los ataques armados suceden diariamente, a veces de manera ininterrumpida, como lo ha documentado el propio “Frayba”, aseveraron, además de indicar que la situación de estos dos municipios se inserta en el contexto de violencia generalizada que se ha incrementado dramáticamente en diversas regiones de la entidad.

Al de Chenalhó y Aldama, puntualizaron, se agregan los casos de Pantelhó, Oxchuc, Chalchihuitán, San Cristóbal de Las Casas, San Juan Chamula, El Bosque, Simojovel, Altamirano, Socoltenango, Ocosingo, Palenque, Chilón, Venustiano Carranza, Tila, Frontera Comalapa, Chicomuselo, Las Margaritas, Chapultenango y Amatán.

La lista de episodios violentos, enfrentamientos, asesinatos, desapariciones, crece día con día en todo el estado, como expresión de una clara, acelerada y, al parecer, incontrolable descomposición social, declararon.


“Llama especialmente la atención la gran cantidad de armas, muchas de alto poder y de uso exclusivo del Ejército, que circulan por todo el territorio chiapaneco, sin que ninguna autoridad intervenga para detener el flujo. Asimismo, es evidente la presencia de diversos grupos delincuenciales, algunos de relevancia nacional, que operan en la más absoluta impunidad”, expusieron.

Agregaron: “No se trata, pues, sólo de conflictos agrarios intra e intercomunitarios que por sí mismos merecerían una estrategia de intervención inmediata por parte de las autoridades correspondientes. Mirarlo desde esta perspectiva es reducir de manera irresponsable la magnitud del problema. Estamos hablando de una abierta disputa por el control territorial, en la que confluyen intereses de todo tipo, y cuyas terribles consecuencias hemos visto en otros estados de la República”.

Coincidieron en que Chiapas se acerca peligrosa y rápidamente a un punto sin retorno; “las vidas y los derechos de miles de chiapanecos y chiapanecas están en gravísimo riesgo. Conocemos muy bien lo que puede ocurrir si no se toman medidas urgentes para detener la espiral de violencia. Lastimosamente lo hemos visto desde hace tiempo en Tamaulipas, Zacatecas, Michoacán, Veracruz, Guerrero, Coahuila, Chihuahua, Jalisco, Sinaloa, Morelos, Estado de México”.