• RUBÉN PÉREZ

Prevé experto más “contras” en nueva disposición fiscal

Tuxtla.- Robos de identidad y un sinfín de multas por falta de cultura para pagar impuestos, sería parte de los contras si se obliga a los jóvenes mayores de edad para que cuenten con su Registro Federal de Contribuyentes (RFC).



Néstor Gabriel López López, especialista en temas financieros, aclaró que, sin duda, uno de los grandes riesgos de que jóvenes sean inscritos en el RFC como se plantea en la nueva Reforma Fiscal, es que incremente de forma exponencial el robo de identidad.


Comentó que de hecho se tendrá que fortalecer la cultura en la materia, para que esos chavos no puedan traspasar ese RFC, o que ingresen a páginas electrónicas fraudulentas donde puedan ser víctimas de robo de su identidad.


“Por eso creo que este tema en vez de reducirse, se pontencializará, una vez que haya un mayor número de jóvenes con un RFC, y que de forma eventual puedan utilizar su firma electrónica”, comentó.


Recordó que antes el robo no pasaba del nombre e INE de una persona, sin embargo, refirió que, en la actualidad, y al estar inscritos en el RFC, será más rápido ese tipo de ilícitos.


De hecho y ante la necesidad económica de ese sector de la sociedad, adelantó, podría darse un mercado negro de renta de documentos en materia fiscal.


A pesar de los contras, aclaró que el contar con un RFC desde esa edad permitirá generar, por medio de una firma electrónica, trámites ante gobierno, sobre todo en instancias como el Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual (IMPI) donde ellos deseen registrar sus marcas.


Asimismo, dijo, habría más datos de trazabilidad para la autoridad que podrá generar más semáforos de riesgo o controles de riesgos por los perfiles transaccionales para efectos fiscales de ingresos y no transaccionales como información que puedan ellos generar a la autoridad.


Entre otras cuestiones, López visualizó que podría haber una importante generación de multas ante la falta de cultura de cumplimiento por parte de los jóvenes, quienes lo más seguro es que carezcan de recursos, o bien, sufran por la cancelación de créditos fiscales.


En cuanto a las economías locales o individuales, dijo, no habría problemas para los jóvenes pese a que cuenten con su RFC, pues el dinero que les den sus padres a través de depósitos bancarios está amparado en la ley, es decir que está exento del pago del Impuesto Sobre la Renta (ISR), hasta cierta edad.


Lo que le parece absurdo es que, antes de contar con registro en el Seguro Social, se tenga uno en el RFC, “eso tendría que ir de forma conjunta”, concluyó.