• RUBÉN PÉREZ

Prevén panorama adverso para mujeres

Tuxtla.- A propósito de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, la OIM-ONU México destacó que la desigualdad de género, unida a las crisis climática y ambiental, es uno de los mayores desafíos para el desarrollo sostenible.



De acuerdo con la Organización Nacional para las Migraciones, en el 2030, se prevé que los desastres relacionados con el clima empujarán a 100 millones de personas más a la pobreza extrema afectando en mayor medida a mujeres y niñas, y en particular a las mujeres rurales, indígenas y en situación de movilidad.


Agregó: “la pandemia por Covid-19 puso de manifiesto tres crisis interrelacionadas que no permiten alcanzar la igualdad de género y amenazan la supervivencia de las personas y del planeta: la crisis del empleo, la de los cuidados y la del clima”.


Bajo el lema “Igualdad de género hoy para un mañana sostenible”, Naciones Unidas hace un llamado a generar iniciativas para que las mujeres y las niñas en toda su diversidad estén en el centro de la recuperación sostenible.


“Ellas son líderes eficaces y poderosas, muchas de ellas indígenas, quienes impulsan acciones a favor de la conservación y gobernanza del medio ambiente, la transmisión de saberes y conocimientos tradicionales de cuidado de la naturaleza. Su participación contribuye a responder de manera más efectiva a la crisis climática y a la gestión sostenible e inclusiva de los recursos naturales”.

En un comunicado, hace hincapié en que la experiencia demuestra que cuando hay una mayor representación de las mujeres en los parlamentos e instituciones responsables del cambio climático y medio ambiente, los países adoptan políticas más efectivas en la materia.

Para la OIM es necesario integrar la perspectiva de género en políticas y programas relacionadas al cambio climático, medio ambiente, reducción de riesgos de desastre y la cultura como elemento clave del desarrollo sostenible, así como promover la participación significativa, informada y efectiva de mujeres en los procesos de toma de decisiones.


De hecho, dice que “es urgente generar evidencias y mejorar la producción de estadísticas con enfoque de género, incluyendo la desagregación de los datos por género y edad, discapacidad, orientación sexual e identidad de género, situación migratoria, entre otras, que permitan medir el impacto del cambio climático y la degradación del ambiente en las mujeres, las adolescentes y las niñas”.