• AFP

Se cumple 5 años del sismo que nos sorprendió a todos


Se cumple otro año del sismo del 7 de septiembre del 2017; recordemos que nos sorprendió en plena noche cuando se registro un sismo de 8.2 grados en las costas de Chiapas. El movimiento pudo sentirse de manera importante en el sureste del país y en la Ciudad de México. El sismo fue considerado como el más intenso en casi 100 años, de acuerdo con el Servicio Sismológico Nacional (SSN) tras tres revisiones sobre su intensidad. Lamentablemente se reportaba daños materiales que incluso dejo a muchas familias sin casas. En el municipio de Juchitán, Oaxaca, una de las zonas más afectadas por el sismo del 7 de septiembre de 2017, la reconstrucción total está lejos de alcanzarse. Algunos de los damnificados en Chiapas llevan cinco años rentando casa, ya que no han recibido ayuda por parte del gobierno. También hay quienes se quedaron a vivir en sus viviendas partidas porque tampoco han recibido ayuda a pesar de los dos censos realizados; uno del gobierno anterior y otro de la actual administración. Chiapas mantiene esa misma situación, aunque en esta temporada ha sido peor porque los damnificados tuvieron que vivir entre damnificados olvidados y pandemia. El sismo se sintió muy fuerte en Chiapas, Guerrero, Tabasco, Puebla, Hidalgo, Estado de México y CDMX. El lugar más afectado territorialmente fue Chiapas, ya que registró daños en 118 de sus 125 municipios. Antes estas situaciones es lamentable ver cómo otros sacan provecho de las cosas, los encargados de llevar a cabo las reconstrucciones hacen su medio o completo agosto. Como todos, lamentablemente muchas personas o familias damnificadas hasta hoy no fueron beneficiadas, aunque en realidad sí pero otros se quedaron con el recurso que no les correspondía. He estuve leyendo varios testimonios de personas que se quedaron sin casa, que perdieron a sus familias, o que se quedaron con medias casas, y posteriormente llego el covid-19, lo termino empeoraron sus situaciones, porque tenias que estar disque en un confinamiento y sin casa, o sencillamente nadie los apoyo por la pandemia existente. Por mencionar, Lavinia es una mujer zapoteca que perdió una de sus piernas la noche del 7 de septiembre. Durante los meses posteriores, el periodo de reconstrucción de la ciudad y su propio tiempo de recuperación, estuvo deprimida, hasta que retomó su venta de dulces en el mercado local. Ver gente y estar en el ajetreo de esta localidad, considerada la capital comercial de la región, la motivó y así decidió que quería vivir. Aunque con la aparición de la pandemia, a Lavinia nuevamente le arrebataron su vendimia y dejó de ir al mercado, pues, al ser una persona diabética y de la tercera edad, es más vulnerable al virus que en Oaxaca ha matado a 72 personas mayores de 60.

Encerrada, como parte del confinamiento, la depresión se asomó otra vez a su vida y a su cuerpo. Como sabemos ahora ya hemos salido del confinamiento y hemos vuelto casi a la normalidad pero ¿y las reconstrucción?, eso no hay respuesta o al menos eso parece. El retorno a la estabilidad económica es incierto para ellos, los afectados porque son muchos, ya que yo solo mencione a una persona. Tras la lenta recuperación, los pequeños comerciantes se enfrentarán a la ola de cobro de impuestos municipales que están suspendidos, pero que podrían alcanzar hasta 40 mil pesos después de transitar a la “nueva normalidad”, lo que hará más difícil la situación.

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