• AFP

Se derrumba el turismo, la economía en medio del rezago social


Una cosa que duele mucho es la situación en la que se encuentra Chiapas, lamentablemente vamos de mal en peor. Económicamente estamos mal, pero porque no se hace nada a favor de Chiapas menos a favor del pueblo. Ahora uno de sus respaldo es el turismo pero ahorita no hay por la misma situación de rezago en la que se mantiene y otra por el retraso social; el cacicazgo que detiene el desarrollo, la pobreza que aniquila y la muerte que ronda por todo el territorio. Hay a quienes les llegan las complicaciones y otros que la provocan. En Chiapas hay 1 millón, 835 mil 102 habitantes y personas mayores de 3 años de edad que hablan alguna lengua originaria que son indígena. (FUENTE: INEGI. Censo de Población y Vivienda 2021). De cada 100 personas que hablan alguna Lengua Indígena, 12 no hablan español. Ese es el número de la población indígena en el Estado que representa aproximadamente el 33% de la población total del Estado que suma 5 millones 543 mil 828 personas (4.4% del país). La población indígena en el Estado de Chiapas habita principalmente en los municipios de Ocosingo, San Cristóbal de las Casas, Chilón, Chamula, Tila, Las Margaritas, Salto de Agua, Palenque, Oxchuc, Tenejapa, Zinacantán, Tumbalá, Chenalhó, Tuxtla Gutiérrez y Yajalón. Entre esos núcleos se presenta más el fenómeno de atraso, rezago, olvido y pobreza, pero que a la vez son los sectores sociales más conflictivos después de la irrupción armada del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), como se ha observado en las últimas décadas en Chiapas. A todas esas calamidades, hay que sumarle que a Chiapas la han tomado como “conejillo de laboratorio” político y económico desde el centro de la República y el poder. Donde los indígenas solo han sido motivo de folclor y uso de sus figuras para fines turísticos y políticos, aunque hoy como desde siempre, son motivo de conflictos inter-étnicos por la disputa del poder municipal, la venta de alcohol, Coca Cola, Sabritas, entre otros productos de control social que antes fueron por la tierra y la religión que provoca los desplazamientos poblacionales. Son los municipios indígenas de la zona Altos de Chiapas y Norte, donde más se han concentrado los problemas postelectorales y conflictos de tierra, religiosos y las presidencias municipales. San Cristóbal de las Casas es el centro detonador de esos enfrentamientos, donde inciden ahora grupos vandálicos y la delincuencia organizada.

La otrora ciudad de la cultura y el turismo se ha visto rebasada por las bandas que operan en pleno centro poblacional y las comunidades agrarias, donde se ha impuesto la ley de los “usos, abusos y costumbre”. Y parece que nadie puede contar ellos, y si siguen dandole larga será difícil en su momento volverlos, sencillamente seguirán lastimando a Chiapas en general, la zona altos en particular. El turismo que es el fuerte en San Cristóbal de las Casas parece derrumbarse, parece no importar, parece que primero esta el interés de los grupos delictivos. Ojalá nos estemos equivocando, ojalá todo torne a favor de la ciudad coleta y regrese el turismo, la economía y el avance social, no solo en San Cristóbal sino en Chiapas, en cada municipio, en cada ciudad. Pero eso dependerá también de la capacidad de gobierno que tengan cada uno de nuestros gobiernos y ayuntamientos.