top of page
  • ALEJANDRA OROZCO

Trabajadores sociales, los otros héroes de la pandemia

Tuxtla.- ¿Sabes lo que hace un trabajador social? Son los encargados de desarrollar relaciones humanas sociales y fomentar cambios que permitan a las personas tener una mejor calidad de vida.



Seguramente has conocido a alguno durante tu visita a algún centro de salud pública, aunque no son médicos o enfermeras, su labor es igual de importante y ha sido muy valiosa durante esta pandemia, recientemente celebraron su día.


Concepción Espinosa Nanguelú, mejor conocida como Conchita, está por jubilarse tras 30 años de servicio en esta profesión, nació en Villaflores, pero desde joven se fue a vivir a Suchiapa para estudiar, y en Tuxtla estudió finalmente trabajo social.


“Era mi única opción, cuando fui a presentar examen, como no sabía leer mi mamá, le dijeron que en esa escuela me podía inscribir, estudié tres años hasta terminar; es una carrera muy bonita, yo no sabía qué era, solo quería estudiar, el primer año me di cuenta que la carrera era muy bonita, le eché ganas y me titulé”, nos cuenta.


Saliendo de la carrera, se casó y al poco tiempo se separó, entonces se dedicó a buscar trabajo y encontró la oportunidad de laborar en Oaxaca en 1991, ahí empezó su carrera, en el hospital Aurelio Valdiviezo.


“Me gusta la carrera, ayudar a la gente, apoyarme de los médicos y enfermeras, nunca tuve problemas con nadie, es una carrera muy bonita, de conjunto, alegría y satisfacción”, comentó.


Después, se trasladó al hospital de Juchitán, trabajando de acuerdo con sus costumbres y gracias al apoyo de la gente, ahí le dieron su casa, un hogar para sus hijos; en el año 2000 se vino para Tuxtla a trabajar al hospital materno Rafael Pascacio Gamboa.



“Estuve en la mañana, en la tarde, ahorita en fin de semana, fue muy bonito porque disfruté mis 30 años de servicio con muchas satisfacciones: alegrías, tristezas y sobre todo apoyar a los pacientes a salir de donde están junto con su familia, me decían: tú eres la entrada, centro y salida del hospital para cada paciente, en el área de cuneros es bonito, aquí está Conchita para darles ánimos”, nos cuenta.


La trabajadora se va con muchas satisfacciones de lo que le dio Dios, fortaleza y cariño de la gente, mucho encuentro con sus compañeros a pesar de las adversidades, pues le tocó trabajar en la pandemia y esto fue difícil.


“Sobre todo costó aceptarlo, la mayor parte del personal se fue y teníamos que hacer el doble o triple trabajo, teníamos que seguir, a veces me daba tristeza o alegría, me dio COVID pero prosperé gracia a Dios, seguí adelante en el trabajo y sigo aquí permanentemente”.


Trabajo social ha sido el punto bueno para empezar y terminar, es su vocación, Conchita está segura de que nació para eso y lo lleva en su corazón y en sus huesos, por lo que hoy culmina su carrera llena de agradecimiento, bendiciones y el reconocimiento de sus compañeros a lo largo de todo este tiempo.

Entradas Recientes

Ver todo
bottom of page