• ALEJANDRA OROZCO

El 80 por ciento del tiempo usamos luz artificial


Tuxtla.- Un día como hoy, pero de 1960, se emitió la primera luz láser, obtenida por Theodore Maiman con un láser de rubí, por lo que tiene lugar el Día Internacional de la luz, una iniciativa global que desde 2017 promueve una celebración anual para incrementar el conocimiento que la sociedad tiene sobre el papel crucial que la ciencia y las tecnologías de la luz representan en el mundo actual.

En campos como la medicina, las comunicaciones, la producción de energía, la agricultura, la biología o la astronomía, podemos ver las repercusiones y el alcance de este elemento, que se puede obtener de fuentes naturales o artificiales.

El significado de la luz

La luz y el color se han convertido en comunicadores visuales que no solo sirven para transmitir emociones, sino que también potencian los mensajes, por lo que son utilizados para informar y llamar la atención.

Hasta hace unos pocos años, muchos se sorprendían de ver iluminados con ciertos colores espacios públicos como el Palacio de Bellas Artes, el Ángel de la Independencia, el Monumento a la Revolución, la Diana Cazadora y el Auditorio Nacional.

Durante el mes de octubre, monumentos y sitios representativos se iluminan de rosa, en conmemoración de la lucha contra el cáncer de mama, mientras que el 1 de diciembre, edificios emblemáticos se tiñen de rojo por el Día Mundial de Lucha contra el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA).

En junio, con motivo de la marcha del Orgullo Lésbico, Gay, Bisexual, Transexual, Travesti, Transgénero, e Intersexual (Lgbttti), los inmuebles se alumbran con los colores del arcoíris, símbolo de la diversidad sexual.

El 2 de abril, cuando se conmemora el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, edificios y monumentos se iluminaron de azul, con el objetivo de recordar la importancia de atender e incluir a ese sector de la población.

Mientras que el 8 de marzo, por el Día Internacional de la Mujer, los espacios se colorean de morado, y apenas este año nuestro país se sumó a las celebraciones por el Día de San Patricio, el 17 de marzo pues México participó en el Global Greening para celebrar a Irlanda.

En esta tendencia de alumbrar con color edificios y espacios públicos por medio de luz para crear símbolos con significados propios, capaces de comunicar ideas, también se resalta la forma, textura y belleza de las estructuras, lo que hace más vistosa y atractiva a cualquier ciudad.

La luz y sus alternativas

La bombilla incandescente permitió utilizar la electricidad para generar luz por primera vez, después entró en escena la iluminación fluorescente, que si bien fue un avance tecnológico importante en comparación con la bombilla convencional, tiene un problema intrínseco: requiere de mercurio para su funcionamiento.

El mercurio es un elemento químico, cuya exposición o consumo puede generar daños a la salud, la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo clasifica dentro del grupo de 10 productos químicos que plantean problemas de salud pública.

Frente a este reto de los fluorescentes, surge otra innovación que brinda mayor seguridad para la salud, ya que no emplea metales pesados y ofrece un ahorro significativo en consumo eléctrico y una vida útil más amplia: la tecnología LED.

La tecnología LED es la respuesta a una iluminación más especializada, amigable con el medio ambiente, y apenas produce poca emisión de calor. Además, cuenta con una vida útil que se encuentra entre las 50 mil y 100 horas, brinda producción de luz nítida y brillante y representan un ahorro importante para la economía de hogares, empresas y los distintos tipos de industrias.

Esta tecnología está acaparando, prácticamente, todo lo que utilizamos a diario y ocurre por una simple razón: es mucho más eficiente que todos los sistemas lumínicos que teníamos antes y aporta beneficios a la salud.

Una inadecuada iluminación, por ejemplo, puede ser perjudicial para las personas, llegando a tener muchas consecuencias como fatiga, trastornos oculares, y dolores de cabeza, entre otros. Estas son situaciones que afectan la salud, el estado de ánimo y la productividad; por lo que la función más relevante de la iluminación en los espacios es apoyar las tareas de quienes los habitan.

Iluminación LED: eficiencia y ahorro

Es importante conocer algunos detalles sobre este tipo de tecnología como la temperatura del color, la cual describe que la luz puede ser amarilla, neutra o blanca. Cuando es amarilla (2700 K) aporta calidez y confort, es decir que nos ayuda a sentirnos relajados y cómodos. La temperatura neutra (4000 K) mantiene un estado de ánimo intermedio entre atento y tranquilo y la temperatura blanca (6000 K) no se recomienda para el hogar porque genera un estado de atención máxima, es la más usada en cuartos limpios como laboratorios.

Hacer una correcta iluminación garantiza, por ejemplo, el buen dormir. Si el dormitorio está mal iluminado a la persona se le dificulta conciliar el sueño, lo que repercute en su calidad de vida. Lo mismo con los espacios de estudio, si por error la luz es cálida, es posible que a su hijo o hija le cueste más concentrarse y mantenerse atento. Por eso, es importante que adquiera la luminaria con la temperatura del color correcta, de acuerdo con el uso que le dará al espacio.

Así que, a medida que progresa la urbanización y tecnificación del planeta, nos vemos obligados a pasar hasta el 80 por ciento del tiempo en entornos cerrados, totalmente alejados de lo natural, por tal razón, la selección de luz artificial debe ser lo menos ofensiva, buscando confortabilidad y calidad de vida para los usuarios.

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