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  • EFE

Andrea, horneando momentos dulces para tu vida

Tuxtla.- Andrea Boettiger es originaria de Tuxtla Gutiérrez, pero la mayor parte de su vida la pasó en Ciudad de México por el trabajo de su papá, hace cuatro años, uno antes de la pandemia, regresó a vivir acá para quedarse por cuestiones laborales, ella era asesora inmobiliaria para el desarrollo de un fraccionamiento, luego se dedicó al equipamiento de casas, pero como a la mayoría de negocios, la pandemia lo tiró todo y se quedó sin trabajo por más de dos años, es así como decidió emprender, porque conseguir trabajo era imposible y no podía estar sin hacer nada.


“Yo estudié administración de empresas gastronómicas, la repostería me gusta desde que tengo 14 años, hacía cupcakes, flanes, para vender o regalar, al escoger una carrera mi papá me dice que no solo estudie repostería, sino una carrera completa y decido entrar, estuve en tres campus diferentes de la UVM y terminé en la Ciudad de México, para mi fue muy importante en cuestión de herramientas administrativas, pues cocinar cualquiera con pasión lo puede hacer, pero las herramientas administrativas me las dio la carrera sin duda alguna, el saber ciertas técnicas que si bien puedes aprender empíricamente, el conocimiento previo te hace más fácil el camino”, señaló.


Ahí aprendió cosas más técnicas que no son tan fáciles de ver a simple vista, por ejemplo los cambios de altura, ya que hornear en CDMX es muy distinto a hornear en Tuxtla, en su caso lo que más hace son pasteles, allá usaba cierta cobertura y aquí cambió para que resista al calor, todo eso la carrera se lo había dado, aparte de manejar mejor sus tiempos y cantidades, ya trabajar dentro de una cocina, a pesar de que es la cocina de su casa.

“El ritmo de vida es lo que más me sorprendió, me acostumbré a un estilo de vida muy rápido donde la gente va caminando por las calles, iba al centro y las piernas me quemaban por lo rápido y la presión, aquí lo intento y voy chocando con la gente porque llevan un estilo de vida más relajado y tranquilo, llega a estresarme pero entiendo que aquí no tienen la necesidad de correr de un lado a otro, si bien el tráfico es de ciudad, las distancias siguen siendo cortas, es un choque muy grande de querer hacer todo corriendo y aquí la gente es muy tranquila, hay ciertas cosas que después de cuatro años ya me confío, no considero el tráfico o ciertas cuestiones de la ciudad en general, me atoro y voy tarde, en planeación personal sí me ayuda bastante, son distancias cortas y siempre voy corriendo por las prisas de no medirle, no puedo salir una hora antes pero tampoco 20 minutos”, señaló.


Luego de llegar a Chiapas como asesora inmobiliaria y pasar al equipamiento, como la fabricación de closets o cancelería, una vez que empieza la pandemia empieza un emprendimiento desde casa, cuando empezaba a despegar lo tiene que pausar porque se empezaron a reactivar los negocios, era de uñas postizas y en eso empiezan a abrir los salones de belleza, luego estuvo dando asesorías a negocios sobre servicio a clientes, ya que parte de los trabajos previos que tuvo eran en ese campo, tanto a restaurantes como a proyectos externos, se dedica a dar un tiempo asesorías y de ahí termina con eso, porque la gente tampoco lo entiende, que no es que lo estén haciendo mal, sino que siempre hay áreas de oportunidad.

“Entonces termino con eso, me quedo en pausa y pienso que tengo que aplicar mi carrera en algo, no quiero cocinar, no quiero vender comida, entonces empiezo a hacer postres… nuestro negocio se llama Brounies, y digo nosotros porque me apoya mi prometido y mi mamá, pero la que cocina soy yo, hago galletas, cupcakes, pasteles, he hecho tres para bodas para 50 y 100 personas, que ya es un gran logro considerando que todo lo hacemos desde un horno pequeño en casa, también hacemos brownies, cheesecakes ya sea para eventos o para un antojo de un cafecito”, contó.

Ellos lo elaboran en casa y de repente van a bazares, como Mujeres Unidas y el próximo 15 estarán en el salón Gluck, en The Shopping Bazar, donde estarán presentes más de 50 marcas y pueden encontrar no todos los productos, pero algunas galletas temáticas de Halloween y Día de Muertos, así como variaciones de sus productos; a Andrea lo que le gusta y le llena es estarse dedicando a algo que le gusta, lleva más de 15 años haciendo postres y eso le llena el corazón, cuando les encargan un pedido para cumpleaños, fiestas, bodas, ese tipo de encargos que se que son para una ocasión especial le dan mucha felicidad, como cuando los etiquetan en sus fotos y ven que están presentes en el pastel de un niño feliz, o una chica con sus cupcakes de BTS, ama dedicarse a su carrera aportando un granito de arena a una ocasión especial.


“Es bastante real eso de que es complicado emprender, tengo dos razones por las cuales recomiendo emprender: una es no tener empleo, un recurso o ingreso económico y que sea tu último recurso, porque requiere inversión y es complicado, o dos, que tengan un trabajo fijo y quieran tenerlo como hobbie o alternativa para crecer, que el trabajo fijo se vaya a un lado y tu emprendimiento sea lo principal, es muy difícil la economía en el sur, yo como repostera dependo mucho del precio de los insumos, las cosas son cada día más caras y eso eleva muchísimo el precio de mis productos”, compartió.

Dice que a la gente le das la cotización de un pastel, entre lo que tiene que ganar, los gastos fijos como gas, agua y luz, y al entregar una cotización la gente lo ve muy caro, pero es algo en lo que no pueden doblarse, porque o no le gana o le termina perdiendo, o le pierde dinero o no vende, tienen que aferrarse y decir: sí o sí este es mi precio y mi trabajo lo vale, como mujer es complicado, porque en gastronomía pasa algo muy curioso, dice que antes, se pensaba que las mujeres pertenecen a la cocina, excepto si es una cocina profesional, ahí sí es de hombres, todavía en ciertas regiones del centro y sur está marcado aunque la gente está cambiando ese punto de vista.

“La otra cosa compleja es que la pandemia trajo muchísimos emprendedores, cocinar puede cualquiera que tenga pasión y hay muchísima gente con pasión, en bazares lo que más nos encontramos son negocios de repostería, lo complicado es hacer algún producto que resalte para que no seas el mismo negocio de repostería que hay en todos los bazares”, comentó.


Y precisamente encontró una alternativa muy innovadora: en TikTok se encontró con chica de Reino Unido que hacía para su hijo unos cupcakes con forma de dinosaurio en un molde 3D, al inflar el pan toma por todos los ángulos la forma, buscó el molde por cielo, mar y tierra pero solo era una pieza, entonces mandaron a pedir los moldes hasta Reino Unido, tardaron casi un mes en llegar, y así sacaron los “dino cakes” de cuatro sabores diferentes: chocolate, vainilla, rol de canela y coco con dulce de leche de sus dinosaurios, que según ella, por lo menos en Tuxtla son los primeros en tener ese producto, espera sea así, pues le gusta muchísimo, le encantan los dinosaurios y a sus 30 años, quiere que su fiesta sea de dinosaurios, llaman mucho la atención, le gustaría decir que es solo para niños, pero a los adultos les llama mucho la atención.


“A nivel personal estoy a punto de casarme, me caso a principios de noviembre, es tanto el estrés que no me atrevo a hacer mi propio pastel de bodas, prefiero encargarlo y dejarlo en manos de otro repostero que tenga la calidad que nos gusta y que se encarguen ellos, es que es complicado, tardado, difícil y estresante, y hacer mi propio pastel de bodas sería querer arrancarme las pestañas una a una por toda la presión, también tengo un trabajo de tiempo completo como community manager y proyectos por venir, un proyecto por lanzar que son actividades didácticas para niños y a nivel de Brounie renovar la imagen, hasta ahorita nuestro logo es un sombrerito con orejas en punta como un duendecito, queremos hacerlo basados en un personaje, que tú puedas recordar, que sepas que la marca del duende somos nosotros, así como experimentar con diferentes productos, chocolatería, bombones, cosas más sofisticadas pero que se sigan sintiendo caseras, que es nuestra meta”, detalló.

Si bien su papá le llama ansiedad, ella le dice visión por los negocios, sufre de ansiedad, entonces cualquier cosa que ve en la calle quiere hacerla un negocio, sobre todo si puede hacerlo en manualidades, ya sea pulseras, uñas, manicure, todos los pequeños emprendimientos que ha tenido han sido basados en cosas que vio en internet en otro lado y dice: quiero hacerlo; como tiene sus contras tiene sus pros, querer estar siempre innovando y haciendo algo, y ahora que tiene estos dos proyectos propios, enfocarse en hacer cosas nuevas para ellos.

Puedes encontrarlos como brounies.n.sweets en Instagram y Facebook, o bien, al 7771362840 vía WhatsApp hacer tus pedidos o cotizaciones, no te arrepentirás de conocer su dulce sabor.

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