• ALEJANDRA OROZCO

Aprende a abrazar tu soledad

Tuxtla.- Bienvenidos a una nueva sección de esta casa editorial, en la que Lakshmi y Gastón hablarán sobre estar conscientes de uno mismo, del entorno, de la sociedad, de a dónde vamos, y semana a semana ir descubriendo cómo disfrutar más la vida.


Hoy hablaremos del abandono, la soledad y el sentirse vacíos, todos lo hemos sentido en algún momento de nuestra vida, ya que todos nacemos con ese sentimiento porque nacemos, crecemos y morimos solos; no es que lo estemos, pero tú estás contigo y si no aprendes a estarlo, siempre te vas a sentir así.


“Hay que aprender a estar con nosotros porque nadie más lo hará, por ejemplo yo tuve dos grandes padres pero ya no están aquí porque ya murieron pero yo sí estoy aquí, ellos son el exterior, no sabes si van a estar siempre, ya sea que mueran o se vayan, simplemente no están, si te quedas solo contigo y no te amas y soportas está duro, si vas a quedarte contigo tendrías que caerte bien, amarte, conocerte”, dijo.

Por eso es tan importante llenarte de amor y confianza, para luego disfrutar del exterior que nos rodea, pero primero tenemos que ir al interior, a estar conscientes de nosotros mismos, si no lo estamos siempre nos vamos a sentir solos, nunca va a ser suficiente el exterior, aunque también es doloroso irte de extremo a extremo y aislarte; lo ideal es estar en un punto medio, pues si quieres que los demás te amen y a veces no te sabes amar, primero debes aprender a aceptar que nacemos con el vacío.

Gastón comentó que algunos estudios han demostrado que gran parte de la influencia del COVID va más allá de lo físico, y emocionalmente tiene que ver con la soledad, el abandono y la desesperación, ante lo que Lakshmi explicó que esta enfermedad llegó sin verlo venir y nos hizo aprender a conoceros a fuerza, incluso empezamos a conocer a nuestra familia y salieron los pensamientos y sentimientos más oscuros, la soledad más profunda, ocurriendo muchos suicidios, mucha violencia intrafamiliar, entre otros casos.

“Pero luego aprendes a estar contigo, si quieres vivir no hay opción, y se viene esta ola de depresión, ataques de pánico, ansiedad, tristeza, y si no sabes convivir contigo te vas al exterior para que eso te haga olvidar estar contigo”, mencionó.

Incluso, otro estudio señala que la gente de oriente por ejemplo, que tiene otra línea de vida como la meditación, los hizo vivir distinto esta pandemia, no se trata de un estatus social, pues la meditación no es una religión y cualquiera puede hacerlo, meditar es ir a tu interior, estar en paz contigo, soltar todo, lo puedes hacer tomando lo que más te gusta, escuchando música e incluso escuchando los ruidos de la calle, si tú estás escuchando tu interior, en automático estás en un estado meditativo, y si no calmas ese “changuito” de energía, el cuerpo se cansa, la energía vital baja, así como nuestras esperanzas de vida.

“Cuando uno llega a ese nivel de estrés, agotamiento o cansancio y en cierto tiempo no funciona, la gente se rinde, sin embargo es un trabajo constante, no una varita mágica, es un proceso, como irnos alimentando poco a poco y se vuelve un hábito, no es una carrera porque estás en grupos y algunos avanzan más que otros, cada quien tiene su paso y su momento, pero la espiritualidad no es una carrera para ganar un premio, tú tienes tu paso, tu ritmo, tenemos que ser pacientes, si hemos cargado con tantas piedras, cuando empiezas a transformarte hazlo desde querer entender por qué estás sufriendo, cuál es su origen para cortarlo desde la raíz y no desde la hoja, ayuda a sanarte y aceptar esas soledades”, recomendó.


Si no se trata, todo esto, según explicó Lakshmi, es como una olla exprés que explota y empieza la depresión, tristeza, ansiedad y ataques de pánico, por eso, si tú estás pasando por ello pide ayuda, porque es importante tener la humildad de decir no puedo con esto, es demasiado, nadie nos enseña a controlar nuestras emociones y no es culpa de nuestros padres, las generaciones de ahora ya están teniendo ese chip y esa chispa de conocer algo más, aunque a veces nos da miedo o vergüenza entender que nos dañamos o que dañamos, no soportamos esa culpa y preferimos no entrarle.

“Recuerda que no eres un error, somos personas que estamos aprendiendo y nacemos sin un libro de instrucciones, esos errores son experiencias y si en vez de flagelarte te perdonas, tu vida va a cambiar, primero aprende a respirar y estar consciente de que no eres un error, a veces caemos en esto y nos auto saboteamos de manera externa e interna, la primera es lo que escuchas que dicen de ti y le haces caso, el sabotaje interno es creerte ese sabotaje y que te persiga internamente”, explicó.

En contraste, todo lo externo que escuchaste recházalo, te escucho pero lo rechazo, y aplica lo mismo para cuando te critiques tú mismo, respira y deja que tu subconsciente entienda que no eres un fracasado, sino una persona que está aprendiendo, una vez así me permito soltar el drama, asimilarlo y entender que no somos un error ni más que nadie, somos seres individuales y cada uno lleva su paso... nos vemos la próxima semana con más guía espiritual.