• ALEJANDRA OROZCO

Aprovechan semilla de mango para crear nuevos productos

Tuxtla.- En la industria de la producción de mango, se estima que el 70 por ciento de la materia entrante se convierte en residuos, de los cuales el 40 por ciento es la semilla.



Tomando esto en consideración, investigadores chiapanecos buscaron la forma de aprovechar estos recursos para crear nuevos productos, y lo lograron con éxito.


Lester Alejandro Santiago Rodríguez, licenciado en ciencia y tecnología de alimentos, es quien lleva la batuta de este proyecto de aprovechamiento de la semilla de mango obtenida de una empresa chiapaneca con sede en Arriaga.


“Ellos nos proporcionaron la semilla para aprovechar la parte central de esta que es la almendra, para que nosotros obtuviéramos almidón y aceite para que pudiéramos darle un uso útil dentro de la industria alimentaria, ya sea cosmética o comestible”.


La primera parte del mismo consiste en la obtención de grasa, relacionada con la manteca de cacao y palma, que resulta apta y con características adecuadas, similares a estos otros productos con los que compite en el mercado.


“La segunda parte es la aplicación dentro de la industria alimentaria, haciendo base para helado, análisis propios para cumplir con la normatividad comparándolos con estándares dentro del mercado, resultados que sí nos han dado características similares o superiores”, mencionó.



La tercera parte del proyecto es la que está en desarrollo, consiste en usar el almidón obtenido dentro de recubrimientos comestibles en productos altamente perecederos, como la fruta, a través de procesos de calidad.


“Se parte de la obtención de la materia prima que la empresa nos la proporciona, nosotros le damos un tratamiento para desinfección y lavado para poder hacer el procesamiento de esto, después de esto ya nosotros procedemos a la parte de extracción de la almendra que es la parte central que está en la semilla, le damos otro lavado, una triturada y después se pone a secar a 60 grados Celsius dentro del horno de secado”.


El investigador añadió que después de eso proceden a la molienda, en la que se llega a una reducción de partículas de 60 micrómetros para poder trabajar con la materia, mientras que para el aceite usan un método de extracción acuoso y lavado para retirar los componentes añadidos, mientras que para el almidón también usan medios acuosos, haciendo diferentes lavados hasta obtenerlo.


El equipo se encuentra en colaboración con otras instituciones para aplicar sus resultados en distintas áreas, con el objetivo de frenar así el desperdicio de materia y evitar su mal aprovechamiento.