China consolida su programa aeroespacial con un exitoso relevo humano en el "Palacio Celestial"
- Redacción
- 29 may
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Pekín, (EFE).- La tripulación china de la misión Shenzhou-21 regresó con éxito a la Tierra este viernes, aterrizando en el campo de Dongfeng, en la región septentrional de Mongolia Interior. Los tres astronautas debieron completar su viaje de retorno a bordo de la nave de emergencia Shenzhou-22, un hecho inédito provocado porque tuvieron que ceder su propia cápsula original a la tripulación de la misión anterior.

La maniobra de descenso concluyó formalmente a las 20:12 hora local, momento en que la cápsula tocó tierra de manera segura. Tras la apertura de la escotilla, el cuerpo médico apostado en la zona confirmó que el comandante Zhang Lu, junto a los astronautas Wu Fei y Zhang Hongzhang, se encuentran en perfecto estado de salud. Con este aterrizaje, el equipo selló un periodo de 210 días en órbita, lo que establece un nuevo récord de permanencia continua para una sola tripulación en la historia aeroespacial de China.
El cambio de naves se debió a un incidente de seguridad con la misión Shenzhou-20, cuya cápsula quedó inhabilitada para el reingreso a la atmósfera tras detectarse microfisuras en una ventana, presuntamente causadas por el impacto de basura espacial. Ante el riesgo, el gobierno de Pekín activó un protocolo de emergencia el pasado 25 de noviembre lanzando la Shenzhou-22, permitiendo así que el relevo y la evacuación de la estación se realizaran bajo los más altos estándares de seguridad.
Durante sus casi siete meses de estancia en el espacio —tras su lanzamiento el 31 de octubre de 2025—, los taikonautas realizaron tres caminatas espaciales y desarrollaron decenas de experimentos científicos avanzados en áreas como la física en microgravedad, la investigación sobre el cuerpo humano y las ciencias de la vida. La habitabilidad de la plataforma quedó bajo el resguardo de los miembros de la nueva misión Shenzhou-23, quienes arribaron el pasado 25 de mayo para dar continuidad a los trabajos.
Con este éxito operativo, China consolida el funcionamiento de la estación espacial Tiangong (Palacio Celestial), una megaestructura diseñada para operar por al menos una década. Este complejo científico cobra una relevancia geopolítica y científica crucial, ya que se perfila para ser la única estación espacial habitada en el mundo una vez que se concrete el retiro definitivo de la Estación Espacial Internacional (EEI) programado para finales de esta década.








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