Cientos de indígenas marchan en San Cristóbal a dos años del asesinato del padre Marcelo Pérez; exigen dar con autores intelectuales
SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS, CHIAPAS.— A dos años del asesinato del sacerdote y defensor de derechos humanos Marcelo Pérez Pérez, cientos de indígenas pertenecientes a los pueblos choles, mam, tsotsiles, tojolabales y tzeltales marcharon este lunes por las calles de San Cristóbal de Las Casas para exigir justicia y demandar que las autoridades identifiquen a los autores intelectuales del crimen.

La movilización, que reunió a familiares del religioso, víctimas de desplazamiento forzado y organizaciones de la sociedad civil, inició desde tres puntos estratégicos de la ciudad —incluido el barrio de Cuxtitali, lugar donde fue asesinado el padre Marcelo el 20 de octubre de 2024— para culminar en la Plaza de la Resistencia entre pancartas, palmas y banderas blancas y amarillas.
A pesar de que las autoridades dictaron una sentencia de 20 años de prisión contra Edgar Rolando Mares Banda por su participación material en el homicidio, la diócesis local y defensores de derechos humanos remarcaron que el proceso judicial sigue inconcluso.
"La justicia debe alcanzar a todos los responsables; el esclarecimiento integral de los hechos aún está pendiente", aseveró José Filiberto Velázquez Florencio, director del Centro de Derechos Humanos Minerva Bello.
Por su parte, Juan López, representante de la organización Pueblo Creyente, confirmó que mantendrán la exigencia hacia la Fiscalía mexicana para que no cierre las investigaciones hasta dar con la cúpula que ordenó el crimen del sacerdote, reconocido por su labor mediadora en conflictos sociales del estado.
Clima de inseguridad y violencia constante
Durante la jornada, los manifestantes advirtieron que las condiciones de seguridad en las comunidades indígenas no han mostrado avances sustanciales y denunciaron la persistencia de hostigamientos, disputas de grupos armados y extorsiones.
Margarita Ruiz, activista e indígena tsotsil, señaló que en diversos municipios continúan registrándose amenazas por parte de autoridades locales y detonaciones de armas de fuego. A esta problemática se suma la alerta emitida por organizaciones civiles respecto al reclutamiento forzado de jóvenes para actividades de halconeo y venta de drogas, así como el incremento en los índices de desapariciones y feminicidios en la región.
La movilización concluyó con una ceremonia religiosa frente a un altar con flores y productos del campo, donde los participantes rindieron homenaje al padre Marcelo e hicieron un llamado a la memoria y no repetición por otras matanzas históricas en Chiapas, como las de Acteal y Nueva Morelia.








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