• VANESA RODRÍGUEZ

Comienza venta de hongos silvestres en SCLC

SCLC.- La venta de hongos silvestres ha comenzado en el Mercado “José Castillo Tiélemans”, mismos que son recolectados en la comunidad Tzajalá cerca de Betania en el municipio de Teopisca.



María, vendedora de hongos, contó que ella misma los recolecta y sabe diferenciar entre los comestibles y los venenosos, mismos que son ofrecidos hasta por 50 pesos la bolsa o la cubeta, dónde en los puestos hay una lona de alerta sobre los hongos tóxicos.


El pasado 9 de junio, la Secretaría de Salud del estado, a través de la Dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios (Dipris), anunció una serie de acciones preventivas y recomendaciones para evitar intoxicaciones por consumo de hongos silvestres, principalmente, en la Región Altos Tsotsil-Tseltal.


El jefe del Departamento de Evidencias y Manejo de Riesgos de la Dipris, Julio César Aguilar Conde, reconoció que con base en evidencias científicas, la Región Altos Tsotsil-Tseltal de la entidad es la única con riesgo en el consumo de hongos silvestres tóxicos, ya que es donde las familias indígenas tienen muy arraigados los usos y costumbres, como la recolección de hongos silvestres en las montañas.


En la misiva, mencionó que la población debe tomar en cuenta las siguientes recomendaciones: no todos los hongos silvestres que crecen alrededor de la casa son comestibles. Si no se conocen adecuadamente, se debe evitar la recolección; no recoger o comprar los hongos que parecen hierbas pero que son de color blanco, son mortales; no recolectar los hongos llamados San Andrés o Vixil chechev, que crecen en racimo en la base de los troncos de árboles, ya que hay una especie parecida que es mortal.



No se debe permitir la recolección de hongos silvestres por personas inexpertas o en estado de ebriedad; si acuden niños a la actividad, vigilar en todo momento lo que se recolecta; si se compran hongos en el mercado, hacerlo con una persona que ya haya comprado anteriormente y que tenga mucho tiempo de vender.


También, antes de cocinar los hongos deben ser revisados por una persona experta; si se consumen hongos silvestres, guardar uno de cada uno y conservarlo en un lugar fresco al menos cinco días.


Si después de comer hongos se presentan síntomas como dolor de estómago, ganas de vomitar, sudoración o nerviosismo, se debe acudir de inmediato al centro de salud más cercano con una muestra de la seta ingerida e informar al personal médico cuánto tiempo pasó desde el consumo hasta la aparición de los primeros síntomas.