• ALEJANDRA OROZCO

Crehta Cosmetics, productos 100 por ciento chiapanecos

Tuxtla.- ¿Has oído o probado los productos de Crehta Cosmetics? Por si no lo sabías, es una marca hecha en Chiapas, que lleva ya 31 años en el mercado ofreciendo productos de salud y belleza hechos con base en elementos naturales.



Lupita Guzmán, su creadora, hace más de 30 años se dedica a la belleza y cuidado del cuerpo, pero para llegar a este punto tuvo que hacer una larga travesía, vencer los prejuicios sociales, decidirse y sacar su proyecto adelante.



Originaria de Comitán, nació en una familia emprendedora donde sus padres tenían negocio propio, por lo que desde niña está encaminada a esta actividad, incluso recuerda que sacaba su mesita y vendía naranjas con chilito afuera de su casa.


“Mis padres me impulsaron a estudiar una carrera, por lo que estudié para maestra en La Enseñanza, en San Cristóbal; trabajar con los niños del campo rompe muchos paradigmas y hasta piensas que no vas a cumplir con lo que se te pide, pero aprendí a levantarme temprano, caminar, en mi primera escuela caminaba dos horas para llegar, los niños también caminaban mucho, les enseñé a hacer un huertito, una ensalada, estaban muy abiertos a aprender”, recuerda.



Así pasaron 10 años, hasta que un día, con seis amigas armaron una guardería, de la cual se retiró porque ya comenzaba con el negocio de la venta de productos y no podía adquirir ciertas responsabilidades de la guardería, incluso le decían que se iba a arrepentir de dejar su plaza, pero ella quería hacer otras cosas: le apasionaba el maquillaje y quise probar, a pesar de que sus papás no querían; eso fue el estímulo para hacerlo y que valiera la pena.


“Mi primera inversión fueron labiales y algunos estuches de sombras y delineadores, no lo había pagado y no sabía cómo acomodarlo, empecé a visitar a mis tías, primas, y así vendí, hasta le vendí su paquete a una amiga y así empecé, con esa línea, yo vendía, hacía demostraciones, había que leer libros para dar tips, empecé a vender más pero la empresa con la que estaba no tenía todo en existencia, y me fui por otra empresa”, recuerda.


Entonces, empezó probando la parte del reclutamiento, invitar a otras personas a hacer lo que ella hacía, a motivarlos para lograr una meta distinta, su quincena la invirtió en comprar regalos para motivar a estas personas, así empieza a estructurar su red, y a ser anfitriona de la primera reunión de distribuidores de esta empresa que estaba establecida en la Ciudad de México; posteriormente deja esta empresa, porque quería tener lo propio.

“Mi marido me dice que está bien la idea, pero no sabíamos de cosmética, por lo que buscamos socios que sabían producir pero no vender, ellos nos encaminan pero no les gustaban las ventas, y fueron muy sinceros al especificar que no querían seguir con esto, nos venden las fórmulas, la marca y nos rentan el laboratorio, pero solo nos alcanzaba para las fórmulas, creando nuestra propia marca desde 1990”.


Así nace Crehta, que le rinde tributo a la cultura griega, quienes han sobresalido por cuidar su cuerpo y tener esa magia para hacerlo, partiendo de que la piel es una y se pueden maltratar cualquier tipo de ella.


“Los primeros años fueron de mucho trabajo, ya teníamos la plataforma de distribuidores pero había que distribuir la marca y hacer crecer el mercado, levantarse temprano, llevar a los chicos al colegio y verlos en la noche, las nanas fueron parte esencial en verlos, las tareas, la cena y llegábamos hasta la madrugada, no hubo muchas vacaciones o días feriados, hacíamos demostraciones con el niño enfermo en el carro, pero fue muy satisfactorio”, declaró.


La parte más difícil fue la de pagar créditos, como cuando no cobras y no tienes para invertir, por ejemplo cuando hay inundaciones, que no puedes recuperar tu inversión, ellos perdieron distribuidores y dinero por paros y factores sociales que hacen que el negocio truene, inundaciones en la costa, donde en vez de cobrar tienes que apoyar a tu gente, y así diversos obstáculos.


“Lo más gratificante es poderle llegar al mercado con lo que quieres, cumplir tu misión, tu visión a largo plazo, la línea fue pensada con origen natural, sin químicos y que beneficie al cuidado de la piel tal como lo dice, al alcance del bolsillo de la sociedad”, explicó.


Lo primero que vendieron fue desodorantes, labiales y perfumería; tienen más de 200 productos enfocados a las categorías de cuidado de la piel, colores, perfumería y niños; desde lo básico para desmaquillar párpados con cera de abeja, cremas limpiadoras a base de almendras, para pieles grasas, mixtas, secas; tónicos a base de agua de rosas, romero y manzanilla, mascarillas para retirar puntos negros y hacer peeling, otras para nutrir y humectar, de lodo o fango, tónicos con colágeno, elastina y fórmulas anti edad, el activo Q10 que estimula la renovación de la piel, entre muchas otras opciones.


“Mucha materia prima de cosméticos derivan del plomo, no causan reacción inmediata pero te están envenenando, por eso la diferencia al ver una barra labial de cinco o 10 pesos, ahí depende de trabajar con el consumidor que más vale tener dos barras de labial que 20, mejor una mascarilla que muchas”, explicó.


Sus productos se venden solos o por paquete, de acuerdo a lo que el cliente necesite, si eres distribuidor tienes descuentos por montos de venta, pueden tener comunicación directa para capacitarse, llegar a la tienda física o por teléfono, tienen envíos nacionales e internacionales según volumen; muchas opciones para acercarse a sus productos.



Los favoritos o productos estrella son las mascarillas, bloqueadores solares, cremas antiedad, así como ciertos perfumes, labiales y bases de maquillaje inteligente, que se ajusta al color de piel; y es que cuidarse ya no es un lujo, porque al salir a la contaminación tu piel sufre, y gracias a las redes sociales han hecho un boom.


“También tenemos un spa en Berriozábal con el concepto de algo muy natural, que te relajes y te olvides de las presiones para cuidar tu piel, hacerte una limpieza facial, masaje relajante, masaje podal, desayunar algo saludable, esto empezó hace ocho años, yo quería un jardín bonito pero no en Tuxtla porque es muy caluroso, Comitán estaba muy retirado, conocí Berriozábal y fue perfecto para tener una bodega de productos y luego implementamos el spa”, comentó.


Aunque tuvieron que cerrarlo en la pandemia porque el servicio no era igual con todas las medidas sanitarias, ya están listos para reiniciar, haciendo cita de 9 a 4 para darles un espacio exclusivo a no más de 10 personas a la vez, con paquetes como el Full day, que por 900 pesos por persona, incluye tres servicios y un desayuno completo.


Aunque sus hijos tienen su propia empresa de lado de la medicina porque no quisieron seguir con el negocio familiar, está orgullosa de lo que ha logrado, de poner su granito de arena para que muchas mujeres tengan un negocio propio, más de lo que otro empleo les puede dar, apoyarnos unos a otros, consumir lo que nosotros hacemos y darlo a conocer.


Puedes contactar a Lupita para pedidos o hacer cita en su spa al 9612085084, los encuentras en redes sociales como Crehta Spa o Crehta Cosmetics, se encuentran en la colonia Lindavista, en Berriozábal y te están esperando para consentirte como te mereces.