• ALEJANDRA OROZCO

Dayana, ama de casa y del crochet

Tuxtla.- Dayana Solís es originaria de Tuxtla, se dedica a tejer crochet además de ser ama de casa, precisamente ahí, en ese pasatiempo, encontró la forma de ayudar a su esposo con los gastos de la casa, este hobbie lo aprendió hace sie7e años, por curiosidad, pues veía a su cuñada hacerlo y le pidió que le enseñara.


“Como vivíamos lejos y la veía pocas veces, aprendí poco, luego a base de videos terminé de aprender y así hice mis primeros gorros y zapatitos de bebé, luego empecé a hacer los muñecos con este material que está de moda, así nacieron los amigurumis”, explicó.



Para hacer un gorrito o prenda el tiempo invertido depende, de lleva de uno a dos días para hacer un top, pero invierte de cinco días a una semana para hacer una blusa, los muñecos por lo regular también le llevan dos días.

“Me casé joven y estaba en casa sin hacer nada, entonces me llama la atención ver tejer a mi cuñada y quise aprender, al principio no pensé en venderlo, sino para pasar el rato, luego dije voy a publicarlo y ver si es un buen negocio y sí, tuve buen alcance y no imaginé que fuera a crecer tanto, tuve alcance, tuve apoyo y hasta ahorita estamos bien”, comentó.


A este negocio, Dayana le dedica las tardes y gran parte de la noche, incluso cuando tiene mucho trabajo a veces no duerme, porque al otro día tiene que ver a sus hijos, la comida, y a partir de las 4, cuando está más desocupada, lo ocupa para tejer, así hasta la noche.

“A mí me gustaría tener un negocio, no tengo un punto de exhibición, hago entregas personales y he participado en bazares, sin embargo el trabajo más difícil son los amigurumis personalizados, el cliente me da la foto de la persona y tengo que hacer su tipo de ropa, de cabello, de piel, a veces piden un lunar o un reloj en específico y le tengo que dar el toque para que les guste y sí tenga la característica de la persona, me llevo de tres a cuatro días en los personalizados”, comentó.

Lo que más le gusta, es no tener que descuidar su casa o sus hijos, el tiempo es suyo y puede parar al momento de aburrirse, o más bien de estresarse, sin tener la presión de tener pedidos y poder decidir parar o descansar, no es como tener un horario de entrada y salida ni descuidar a su familia.

“Deseo tener un local y que la gente le de la importancia, el valor, el trabajo a mano es muy difícil y cansado y son pocos quienes lo aprecian, se les hace caro pagarlo pero no ven lo que hay detrás, tanto esfuerzo, tanto conocimiento para que quede al gusto de la persona y es poco valorado, quiero que la gente encuentre en estos detalles regalar amor, porque hay mucho trabajo detrás”, confesó.

En cuanto a materiales, explicó que hay hilos para bordar, para tejer, ella usa para los gorros el estambre, para la ropita el hilo de algodón, igual para los amigurumis, mismos que compra al mayoreo en tiendas de aquí o bien, manda a pedir, los compra por cantidad y los tiene a la mano, lo que más vende es el giro de los muñecos, pues si bien empezó con ropa para bebé, tendrá cuatro años que inició con los muñecos, ahí vio que era su fuerte y es lo que más le piden, por eso debe tener variedad de colores, para infinidad de modelos, así va haciendo su stock.


La puedes encontrar en Facebook como Yana Crochet, o enviarle un whatsapp al 9614601937 para hacerle cualquier encargo con 10 días de anticipación, para que pueda trabajar en el diseño y ponerle todo el empeño necesario, sus creaciones están llenas de detalles y talento, y pueden ser la manera perfecta de demostrar afecto.

“No es consejo, pero a otras emprendedoras les diría que sí lo intenten porque hay de dos, si uno no se arriesga se queda con eso y no voy a saber si pudo funcionar o no, puede que no se logre o puede que sí, es mejor hacerlo, yo no sabía pero al final si se dio, intenten para salir de esa duda de pude haberlo hecho y no lo hice, emprender es muy bonito, sí cuesta y hay veces que no hay trabajo, pero saber que es tu mérito, poco o mucho tú lo hiciste y es muy bonito”, concluyó.