• ALEJANDRA OROZCO

El 15 por ciento de parejas tienen problemas para concebir

Tuxtla.- La infertilidad es una enfermedad que afecta a la pareja que tiene dificultad para concebir un hijo después de 12 meses de tener relaciones sexuales con frecuencia y sin usar métodos anticonceptivos, un problema común pero que cada vez tiene más alternativas de tratamiento.



Miguel Flores Villalobos, especialista en biología de la reproducción humana, señaló que la infertilidad puede ser primaria al no lograr ni un embarazo, o secundaria en quienes ya han tenido un hijo pero actualmente tienen problemas para un siguiente embarazo, o éste no ha llegado a término.


“Conforme la edad avanza la fertilidad disminuye, en ola mujer a partir de los 35 años de edad disminuye la cantidad y calidad de óvulos, o baja el potencial reproductivo o fecundable, mientras que en el hombre es a partir de los 40, aunque se relaciona más con la calidad de vida que con la edad, como exposición al humo de tabaco, estilo de vida sedentario, o una alimentación poco saludable”, señaló.


Entre las causas femeninas de infertilidad, se encuentra el factor ovárico, descartando enfermedades metabólicas o endocrinológicas que puedan alterar la ovulación, como el síndrome de ovario poliquístico, enfermedades autoinmunes o alteraciones tiroideas.


También está el factor tuboperitoneal, para determinar si existe permeabilidad en las trompas de falopio donde se une el óvulo con el esperma, que puede estar alterado por infecciones pélvicas, antecedentes de cirugías o endometriosis; también está el factor uterino y endometrial, en el que se descartan alteraciones que distorsionen la anatomía y funcionalidad de ambos, como miomas, pólipos, malformaciones uterinas o infecciones en el cuello del útero.



“En tanto, en el factor masculino hay que estudiar el volumen de la eyaculación, la cantidad o concentración de espermas por mililitro, el porcentaje de espermas móviles y la cantidad de espermas normales con potencial reproductivo” además, señaló que el 15 por ciento de la población se ve afectada en México, así como 2 de cada 10 en todo el mundo.


Para solucionar esto, hay tratamientos de baja complejidad como la inseminación y de alta como la fecundación in vitro, sin dejar de lado la endoscopía ginecológica y la cirugía de mínima invasión, pilar fundamental para corregir enfermedades pre existentes y alteraciones que son causa de infertilidad de la mano de estas técnicas.


“Asimismo, está la preservación de la fertilidad, a través de la cual podemos detener el reloj biológico para postergar la maternidad y paternidad, ya sea por razones sociales u oncológicas”, puntualizó.