El legado vivo del traje de chiapaneca: la labor cultural de Marité Nandayapa Vargas
- NOÉ JUAN FARRERA
- hace 52 minutos
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Chiapa de Corzo.- Marité Nandayapa Vargas es una promotora cultural originaria de Chiapa de Corzo, cuya trayectoria se ha convertido en un referente fundamental para la preservación y difusión del traje de chiapaneca, una de las expresiones más emblemáticas de la identidad cultural de Chiapas.

Su trabajo ha logrado vincular investigación histórica, rescate de técnicas artesanales y promoción cultural, posicionando esta indumentaria no solo como un símbolo festivo, sino como un patrimonio vivo que dialoga con la historia, el turismo cultural y la memoria colectiva del estado.
Desde su formación y vocación por las tradiciones textiles de su región, Marité ha dedicado años a rastrear los orígenes coloniales del traje de chiapaneca, documentando cómo el bordado europeo enseñado por monjas a mujeres indígenas, dio lugar a un mestizaje textil único.
Esta investigación ha permitido comprender la evolución del vestido como un emblema cultural y como una expresión de la identidad femenina chiapaneca, profundamente ligada a celebraciones, rituales y a la vida cotidiana de Chiapa de Corzo.
Uno de los ejes más importantes de su labor, ha sido el rescate de técnicas tradicionales, en especial el bordado “contado”, una práctica ancestral que hoy enfrenta el riesgo de desaparecer. A través de talleres comunitarios y proyectos de formación, Marité Nandayapa ha impulsado la transmisión de estos saberes a nuevas generaciones, fomentando el orgullo por lo propio y la continuidad de un conocimiento que forma parte del patrimonio textil de Chiapas.

Su paso como directora de Cultura, Arte y Patrimonio de Chiapa de Corzo, fue clave para fortalecer programas de rescate y difusión del traje de chiapaneca. Desde esa responsabilidad institucional, promovió iniciativas que integraron a artesanas, investigadoras y portadoras de la tradición, consolidando una visión colectiva de preservación cultural.
Asimismo, ha organizado y participado en eventos de alto valor simbólico como la pasarela Nárima Nilú, un espacio donde convergen trajes históricos y propuestas contemporáneas que muestran la vigencia y riqueza estética de esta indumentaria, al igual que en charlas que describen el proceso histórico de esta tradición artesanal.

El impacto de su trabajo trasciende lo local. Gracias a su gestión y participación en foros culturales y académicos, el traje de chiapaneca ha alcanzado mayor visibilidad a nivel nacional e internacional, consolidándose como un referente del patrimonio textil mexicano. Para el turismo cultural, esta labor resulta esencial, ya que permite al visitante comprender el significado profundo del traje, más allá de su belleza visual, y reconocerlo como una expresión de identidad, resistencia y memoria histórica.
Marité Nandayapa Vargas es, hoy por hoy, una de las principales defensoras del traje de chiapaneca que se engrandece en el marco de la Fiesta Grande de Enero. Su compromiso con la investigación, el rescate técnico y la difusión cultural, asegura que esta prenda continúe siendo un símbolo vivo de Chiapa de Corzo y de Chiapas, inspirando orgullo, pertenencia y respeto por las tradiciones que dan sentido a la riqueza cultural del estado.








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