El Leipizg acaba con la condición de invicto del Real Madrid
- EFE
- 25 oct 2022
- 2 Min. de lectura
Cuestión de intensidad. Ahí estuvo la diferencia que hizo que el Leipzig acabase con la condición de invicto del Real Madrid este curso (3-2) 16 partidos después. Sin Benzema, Modric ni Valverde, las rotaciones de Ancelotti, pensando en que un punto les daba el primer puesto rumbo a octavos de la ‘Champions’, no funcionaron ante el empuje del equipo alemán y dejan ese lugar en el aire de cara a la última jornada.

Y eso que el belga Thibaut Courtois demostró desde el primer minuto que iba a ser el de las grandes noches, aunque finalmente acabó encajando sus primeros goles en esta Liga de Campeones en la que, ante la ausencia de porterías a cero en LaLigaSantander, había construido su muro.
El guardameta leyó a la perfección un centro de Fosberg que ya esperaba solo en el segundo palo Andre Silva. Atrapó el balón y salvó un 1-0 que, sin embargo, no tardó en llegar. Minuto 13 y el croata Joško Gvardiol superó a Courtois en una acción en la que se palpó la falta de intensidad del Real Madrid.
Paradón del belga al cabezazo de Andre Silva, pero solo un jugador creyó en el rebote. Y fue del Leipzig. Pasividad defensiva visitante y un 1-0 que no iba a durar mucho en el marcador. Cinco minutos más tarde, después de que Courtois volviera a salvar, en un disparo de Haidara al segundo palo, Tchouaméni fue flojo al corte, Militao subió la línea defensiva andando y Nkunku definió fuerte, arriba, imparable, para hacer el 2-0.

Apabullado, el equipo de Ancelotti demostró de nuevo la resiliencia que atesora en su ADN, sobre todo si hablamos de últimos minutos. Tras apretar a partir del 35, con Rodrygo y Vinicius haciendo emplearse por primera vez al guardameta Blaswich, fue este último el que en el 44 metió de lleno al Real Madrid en el partido.
Mejor cara mostró el Real Madrid en el inicio de la segunda parte. Quizá contra un Leipzig atenazado ante el recuerdo de lo que es capaz el conjunto blanco. Ya lo dijo Kike García tras empatar en el Bernabéu (1-1) liderando a su Osasuna el pasado 2 de octubre: “Te da por pensar porque ves por la tele las remontadas que hacen y piensas que te va a tocar a ti”.
Sin embargo, este martes no fue así. Por el nivel imperial en defensa de Gvardiol, una ocasión que erró Vinicius en el primer palo en el minuto 79 tras otro pase de Asensio, quien se ganó más protagonismo a pesar de que, a la segunda, no funcionó la conexión.
Balón al espacio hacia el galo Mohamed Simakan, quien firmó una carrera por el costado derecho como si no llevara 81 minutos en sus piernas y vio solo a Timo Werner en el segundo palo, aprovechando un error grave en la marca de Militao, para hacer el 3-1 que no fue definitivo.









Comentarios