El pretexto de los usos y costumbres expone la vulnerabilidad de la niñez en comunidades de la región norte de Chiapas
- Redacción
- hace 3 horas
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Sabanilla.- La Fiscalía General del Estado (FGE) de Chiapas mantiene identificado a un grupo de personas señaladas por su presunta participación en el abuso de un menor indígena en la comunidad Los Naranjos, en el municipio de Sabanilla. Tras la difusión de un video en redes sociales que provocó indignación en la zona norte de la entidad, las autoridades de procuración de justicia desplegaron un operativo con la Fiscalía de Justicia Indígena para solicitar las órdenes de aprehensión correspondientes, aclarando que los delitos contra la niñez se persiguen de oficio y no pueden minimizarse ni desestimarse.

El caso tomó un giro polémico luego de que surgieran mensajes atribuidos a la madre del menor y de creadores de contenido locales argumentando que lo grabado en la zona arbolada se trató de una "broma" o un "juego", solicitando frenar la difusión del material. Sin embargo, colectivos de derechos humanos y periodistas locales advierten que este tipo de narrativas forma parte de un patrón histórico donde los "usos y costumbres", la coerción del crimen organizado o el temor a represalias son utilizados para normar, normalizar o encubrir agresiones y violaciones a los derechos de niñas, niños y adolescentes en comunidades de alta marginación.
Mientras el menor de edad y su núcleo familiar permanecen bajo resguardo médico y psicológico por parte de instancias estatales, habitantes de la región manifestaron su indignación ante la posibilidad de que el hecho quede impune por presiones comunitarias. La representación social reiteró que no habrá tolerancia ante actos que vulneren la integridad de la infancia, en tanto organizaciones civiles exigen profundizar las indagatorias para determinar si la familia actuó bajo amenazas de los agresores o de grupos con presencia en la zona montañosa.








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