• Mario Aquino

El sentimiento se expresa en forma de Rock and Roll

Tuxtla.- Hablar sobre la historia de algún género musical, conlleva a encontrarse una vasta bibliografía, documentales, reportajes sobre dicho tema, pero, alguna vez nos hemos preguntado sobre el artista que manipula el instrumento, es decir, su sentir hacia él; algún tipo de explicación debe tener la posición efectuada en el escenario; ese sentir tan profundo representado en diversas notas componiendo una misma melodía, acarreando una gran carga emocional y sentimental en forma de música.




Todo inicia en la década de los 50`s, naciendo en EE.UU una mezcla del Gospel, Jazz y Blues, dándole vida al Rock and Roll, volviéndose popular al protagonizar un sonido agresivo con el potente eco de la guitarra eléctrica; a quien escuchase ese género se le definía como una persona joven y rebelde; sus primeros fundadores son Buddy Holly, Ray Charles, Chuck Berry y el rey Elvis Presley. Iniciando los 60`s hay un declive en los pioneros del ritmo dando paso a la “invasión Británica”, surgiendo grupos como The Beatles y los Rolling Stones. Finalizando la década surge el movimiento hippie emergiendo los “años psicodélicos” con la aparición de: The Doors, Jimi Hendrix, Bob Dylan, Pink Floyd y Janis Joplin.


Comenzando los 70`s tras la separación de algunas bandas y la muerte del “club de los 27” (Iconos musicales que fallecieron a esa edad) comienzan a dar entrada a “Led Zeppelin” significando una nueva era del “Hard Rock”, apareciendo "Black Sabbath" y "Deep Purple", quienes acentuarían el estilo y empezarían el “Heavy Metal”; en los 80`s se denomina una diversidad musical, marcando un declive y ascenso para nuevos subgéneros bautizados: metal, post punk, new wave, dance pop, etc. Los 90`s seria el apogeo del “Grunge” naciendo agrupaciones como Pearl Jam, Alice In Chains, Soundgarden y especialmente Nirvana; después de la muerte de Cobain, se vecina otra invasión británica clasificada “birtpop”. A partir del 2000 el género se caracteriza con el Inde Rock gracias a “The strokes”, quienes motivan a: Arctic Monkeys, , Franz Ferdinand, The Kooks, etc. del 2010 a la actualidad preservan subgéneros como Indie electrónico, Revival Psicodélico y Rock Bailable.



Estos procesos impactan en México creando una cultura con una propia estructura, retando al sistema; en el estado de Chiapas preserva un grupo llamado “Madame Whisky” conformado por 5 integrantes quienes visualizan a este género musical como forma de expresión y profundo sentimiento, obteniendo un escape de la realidad mientras se está inmiscuido maniobrando los instrumentos en el “toquín”, una ideología como forma de protesta tratando de incomodar a la sociedad, diciendo que no se regirá bajo sus estereotipos, dando a entender que son una contra cultura; sintiéndose con vida mientras generan una sincronía la cual agudiza los sentidos, trasmitiendo todo tipo de emoción.


Para Irvin Díaz el vocalista del grupo, define al canto como una representación de todo su entorno, así como muchos se expresan con su cuerpo en forma de baile, o hasta tocando algún instrumento; esta conexión mágica que desarrolla, hace pensar que tú eres la propia herramienta, sabiendo que funges como parte importante dentro del progreso en la canción, siendo consiente lo que se vas a transmitir, considerándolo “muy chido”.


El Baterista Nestor Ruiz al tocar experimenta mucha pasión, el poder estar atrás de la banda y observar que cada integrante disfrutar el momento, es donde asume su importancia, continuando con la sintonía generada de todo el grupo, ese sonido tan intenso cuando las baquetas toca los “platos”, seguido con el “redoblante”, son de las sensaciones que se gozan.


El guitarrista Fernando Flores menciona que lleva un largo recorrido con este artefacto, iniciando su vida musical desde los quince años, convirtiéndose una extensión de su cuerpo, siendo de manera espontánea las transmisiones de sus pensamientos en forma de música, a pesar de su gran trayecto no deja de mejorar bajo una propia crítica constructiva.





Roberto Sol, el bajista del grupo, expresar que su ejecución conlleva una gran responsabilidad, pues considera ser la base que controla la melodía, dándole dirección con sus propios dedos, explotando con un fervor colosal durante la canción, una estructura que hay que saber manejar desde el “clavijero”, pasando por la “cajuela”, “trastes”, “cuerpo”, “pastillas”, hasta culminar en el “puente”.


El tecladista Fabián Hernández, nos menciona su importancia al tener una conexión con el oyente, considerándolo las mejores experiencias; teniendo un respeto por la melodía generada, su poción conlleva a unir las notas que en su momento formo el músico medieval Guido D`Arezzo, sin duda una ardua tarea para el deleite auditivo.


Todo esto con el fin de sentir el hechizo que conlleva escuchar una melodía, esas letras que se dedican a una persona, tienen el poder de crear un sentimiento profundo, desafiando al sistema, generando empatía, dandole a la música el significado de “magia” frases como la que expuso el grupo “Scorpions”: “Si recorremos el camino otra vez desde el principio, trataré de cambiar las cosas que mataron nuestro amor”.