• ALEJANDRA OROZCO

En calma, volcanes chiapanecos hasta el momento

Tuxtla.- Recientemente, hemos visto sucesos como la erupción del volcán en La Palma, España, o el Volcán de Fuego en Guatemala, y aunque en territorio chiapaneco tenemos nuestros propios volcanes, estos permanecen en calma.



Silvia Ramos Hernández, directora del Instituto de Investigación en Cambio Climático de la Unicach, señaló que el Chichón y el Tacaná son dos de los volcanes activos en el país, por lo que en el Tacaná empieza el monitoreo en 1998 y en el Chichón a partir de 2004.


“Para el Tacaná se instaló la primera estación sísmica en Viejo Volcán, de 2009 a 2010 se agregan dos estaciones, son tres en total, que se complementa con el monitoreo geoquímico o muestreo de aguas freáticas, del cráter del Chichón o de Agua Caliente en el caso del Tacaná, esto se complementa con un monitoreo visual, gracias a una cámara ubicada en Francisco Leon que a diario manda imágenes del volcán”, explicó.


El riesgo se mide a través de un semáforo de alertamiento volcánico: el verde significa normalidad, el amarillo y naranja indican un incremento de actividad y el rojo es igual peligro y desalojo.


"En el caso del volcán Chichón y el Tacaná, ambos volcanes permanecen en estado de normalidad, están colocados en color verde de acuerdo al semáforo de alertamiento volcánico, es decir, en esta etapa de normalidad, eso no quiere decir que los volcanes estén exentos de actividad, tienen cierta actividad sísmica pero sus parámetros permanecen en un parámetro de normalidad que no rebasa un número determinado de sismos que pudiera poner en peligro o en riesgo a la población", señaló.


Respecto a su relación con los recientes eventos, aclaró que no tienen nada que ver entre sí, ya que los volcanes chiapanecos pertenecen a otra cámara magmática.


"Los volcanes que tienen en Guatemala con los volcanes de México no tienen una relación, ninguna forma digamos lógica de conexión entre sus cámaras magmáticas, son fenómenos totalmente diferentes", señaló.


Y es que el vulcanismo no se da de la noche a la mañana, le anteceden meses, semanas o días de intensa actividad sismica; cambian las propiedades del agua cercana de ríos, arroyos o manantiales en su composición, además de la aparición de gases.


Por eso, descartó que en Chiapas se estén formando nuevos volcanes como se ha pensado en ciertas comunidades, pero recordó que en Chiapas hay otros edificios volcánicos ya extintos, reconocidos como cerros, como el Tzon-tehuitz o Huitepec, que hace millones de años tuvieron actividad pero ahora no es así.



Por otro lado, detalló que existe un rango de normalidad en la actividad sísmica del estado, ya que el 70 por ciento de la misma en el país se concentra en Chiapas, Oaxaca y Guerrero, Oaxaca nos supera por el doble, pero el sismo en Guerrero de este año agregó muchas réplicas a la actividad, en Chiapas se van registrando a la fecha más de 2 mil 600 sismos.


"Al año hay más o menos un rango de unos 3 mil, 3 mil 200 sismos por año, de los cuales afortunadamente ahorita no han rebasado una magnitud que genere daños, el más fuertecito ha sido uno de 5.3, entonces este rango no ha afectado a ninguna comunidad", dijo.


Y es que la mayor parte de ellos se registra en la red sísmica y no son advertidos, no nos damos cuenta pero existen, dada la condición del terreno tectónico por la conversión de las placas Americana, del Caribe y de Cocos, que generan la mayor parte de la sismicidad en la entidad.


Finalmente, señaló que la sociedad está entrando en una nueva cultura de entender las ciencias de la tierra, esto obedece a la naturaleza, saber convivir con estos fenómenos, e invitó a los jóvenes a que estudien, pues hay una necesidad clara de estudiar los riesgos porque hay población que vive cerca de ellos.