• ALEJANDRA OROZCO

En Chiapas sirven alrededor de 250 bomberos

Tuxtla.- El 22 de agosto de 1873, se fundó el primer cuerpo de bomberos del país en el Puerto de Veracruz, por lo que se conmemora su día nacional, y es que la labor que desempeñan está llena de sacrificio, entrega y humanidad.


Marco Antonio Sánchez Guerrero, director del Instituto de Bomberos de Chiapas, señaló que el logro más importante hasta ahora es ya ser un instituto, aunque todavía hay necesidades latentes, la principal es la profesionalización del servicio para que los elementos tengan acceso a mejores apoyos y un salario más digno.


El dirigente destacó que entre oficiales y voluntarios, hay 248 bomberos en los 17 municipios que abarcan las estaciones y subestaciones, todos sirviendo con profesionalismo y altruismo, por lo que siguen en la lucha de mejorar sus condiciones laborales y de vida.


“El trabajo que hacemos es por temporadas, en la de estiaje las principales atenciones son incendios de pastizal, luego viene la temporada de lluvias, con la que repuntan los accidentes carreteros, y paralelo está la atención prehospitalaria, así como la captura y retiro de fauna”, detalló.


En tanto continúa la canícula, no ha bajado la estadística, incluso en algunos municipios ha subido y en otros se ha mantenido en cuanto a incendios, por lo que invita a la población a evitar estos siniestros, ya que muchos de ellos son iniciados por el ser humano.


Como en todos los casos, la pandemia ha complicado su labor, al grado de cobrar la vida de tres elementos en Tuxtla, San Cristóbal y Tonalá, por lo que han tenido que adaptarse a la nueva normalidad con protocolos más cuidadosos.


El comandante aprovechó la oportunidad para agradecer a la ciudadanía por su apoyo y respaldo, ya que el 22 es una fecha que se celebra por tratarse de una de las 10 labores más peligrosas, y a la vez la ciudadanía confía en que hacen lo propio para brindar el mejor servicio, seguir creciendo y creando vínculos.


Finalmente, aprovechó para extender su reconocimiento a la labor de sus colegas, recordando que su lema es “vivir para servir y servir hasta morir”, algo que los alienta a generar mejores condiciones para que en cinco años los bomberos de Chiapas tengan otra historia.